Ahora aparece LD poniendo recortes al cine, lo que nos faltaba, volver a los tiempos de la censura, solo porque en una peli un guardia le hace una mamada a un etarra. A mi me daría la risa
Hemos visto hasta la saciedad películas violentas de todos los géneros, hemos visto pelis de sexo de lo más repugnante hasta lo más chabacano .
En cine generalmente toca temas que reflejan lo que es la sociedad muchas veces de una manera histriónica, hace tan solo unos días un oficial de prisiones fue sorprendido haciendo una felación a un recluso.
Las películas al igual que los libros están para que los usuarios las escojan o las desechen, a eso se le llama pluralidad, cuestión imprescindible en una sociedad madura.
Cuantas películas habrán hecho como tema de fondo los Nazis y sus fechorías con todo tipo de aberraciones, abusos y depravación por medio. Ahora resulta que los muchachos de la derechona se echan las manos a la cabeza, por que el cuerpo más representativo de la represión española sale en una peli y en unas circunstancias para mi gusto patéticas, no conozco el tema del filme, puede que pertenezca al género cómico casposo al estilo Torrente.
PALMA.- La funcionaria de la prisión de Palma se topó con una desagradable sorpresa al acudir al aseo de mujeres. Un recluso salía de los baños mientras se abrochaba la cremallera del pantalón. La empleada receló. Sus sospechas estaban fundadas. En el interior, había otro funcionario. Tras interrogar al interno, el recluso confesó. El funcionario le acababa de practicar una felación. Los hechos ocurrieron el pasado viernes a mediodía en el módulo de comunicaciones del recinto penitenciario, conocido habitualmente por el donut. El funcionario M.F.L., de 33 años, había convencido al recluso para que entrara con él en los aseos. Una vez allí, el empleado público consumó la felación. El interno J.L.S.E., de nacionalidad colombiana, cumple condena en el recinto de nueve años de prisión por tráfico de drogas.
Tras recoger el testimonio del recluso, la funcionaria elaboró un informe para que quedara constancia de lo ocurrido. Dicha queja la remitió a la dirección del Centro Penitenciario de Palma para que adoptase las medidas oportunas. Instituciones Penitenciarias ya ha abierto una investigación para tratar de esclarecer lo sucedido en la prisión de Palma. Tres inspectores, desplazados desde Madrid, interrogaron el pasado martes a los tres implicados -la denunciante, el recluso y el otro funcionario- para tratar de averiguar lo ocurrido. Precisamente, los inspectores de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias habían acudido a la cárcel de Palma para investigar otro caso. Un interno subsahariano había denunciado a otros funcionarios por presuntos malos tratos.
Presunto delito
De acuerdo con los hechos denunciados, el empleado público podría haber incurrido en un delito de agresión sexual, tipificado en el Código Penal, por abuso de autoridad. Así, el artículo 180 castiga estos hechos con penas de hasta 15 años de prisión, pese a existir un supuesto consentimiento por parte de la víctima. No es ni mucho menos la primera vez que la actuación de este mismo funcionario se encuentra envuelta por la polémica. Otros funcionarios del recinto ya le habían visto intimar, más allá del estricto contacto profesional, con otros presos habituales consumidores de droga.