Un Hombre con una Jauría de Perros, cuarenta o cincuenta perros, a ser posible Dobermans o Rotweillers, por las Calles del Barrio de Santa Cruz o por las Calles de mi Barrio, La Macarena.
Satán marcha silbando, hermoso y alto,
Su figura es lasciva, soberbia y negra,
Como un arcángel císneo, lirio y culebra,
Tiene flores de sangre, raíz de árbol.
Camina fiero y salvaje, grotesco y largo,
Y cien perros salvajes, orcos, le ayudan,
La calle está sudando, la sombra suda,
Por las esquinas rotas del gran letargo.
La noche es un esfínter y es una rosa,
Sevilla tiene arañas tan asquerosas
Que la luna que muerde se irrita y sufre.
Y pasan cientos de perros con el arcángel,
Y hay en sus ojos negros hielos de sangre,
Oh noche con puñales que no relucen.
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Francisco Antonio Ruiz Caballero. ( Coño, estaría bien ver eso, un negro, alto, delgado, por las calles del Barrio de Santa Cruz de Sevilla, con Cincuenta o Sesenta o Setenta Rotweillers o Dobermans) ( es algo que nunca se ha hecho y que podría estar muy bien). (o sea, el Demonio con perros rabiosos marchando por las calles de Sevilla en busca de un alma a la que castigar).
Rodar la escena sería de una dificultad tecnica evidente por el gran número de perros. Incluso a algunos perros se les podría rociar con tintura roja para que parecieran verdaderamente rabiosos. Sesenta perros Doberman ( o Rotweillers) marchando por las callles del Barrio de Santa Cruz de la capital Hispalense, un día o una noche de verano con luna llena, acompañados de un negro alto y delgado vestido de azul, puede ser una de las imagenes más hermosas y terribles jamás vista en una película.