Ahora justifica el "hijoputa" de Esperanza Aguirre...
Rajoy aprovechó una conversación privada de Zapatero para intentar quitarle "la gran careta del talante"
ELPLURAL.COM
El líder del PP no tiene inconveniente ahora en justificar el "hijoputa" con el que Esperanza Aguirre descalificó a un miembro de su propio partido, y es que cree que "no hay un ser humano que resista la publicación de sus conversaciones privadas". Sin embargo, poco antes de las últimas elecciones lanzó una campaña contra Zapatero precisamente por una conversación privada que mantuvo éste con Iñaki Gabilondo después de una entrevista. Zapatero apuntaba que le convenía "tensión" en la campaña. El presidente aclaró que se refería a evitar "la sensación" de que las elecciones ya están ganadas, pero un comunicado de la dirección nacional del PP le acusó de "agitar a los más radicales" y le sentenció: "Se le ha caído la gran careta del talante".
En su entrevista en TVE, Rajoy ha explicado cómo animó a Aguirre después de que la pillaran tachando de “hijoputa” a un miembro de su partido y preguntando a su vicepresidente en la Comunidad de Madrid, Ignacio González, qué “armas” tenían contra otro popular, supuestamente el nuevo presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato.
“Somos seres humanos”
Pero Rajoy restó trascendencia a lo sucedido y animó a Aguirre: “Le he dicho ‘estate tranquila que no pasa nada’. A mí también me pasó y me pusieron de vuelta y media (…) los políticos, aunque la gente no lo crea, también somos seres humanos, también tenemos sentimientos y a veces decimos cosas que no debemos. No somos perfectos”.
Otra conversación personal
El líder del PP se mostraba menos comprensivo hace dos años durante la carrera preelectoral de 2008, cuando tanto el partido conservador como sus medios afines arremetieron contra el presidente del Gobierno haciendo amplio eco de una breve conversación entre Rodríguez Zapatero y el periodista Iñaki Gabilondo una vez concluida la entrevista televisiva que mantuvieron ambos. En aquella conversación Zapatero advertía de que los sondeos para el PSOE de cara a la cita electoral iban “bien” pero “nos conviene que haya tensión”.
Acusado de “agitar a los más radicales”
Más tarde Zapatero aclaró que se refería a evitar “la sensación” de que las elecciones ya están ganadas”. Pero Rajoy usó ampliamente la anécdota en sus mítines de campaña y el PP emitió un durísimo comunicado acusando al presidente de un "intento deliberado de generar tensiones", "provocar enfrentamientos" y "agitar a los más radicales", subrayando que se le había caído “la gran careta del talante”. “Ahora todos los españoles saben que la crispación es la pieza esencial de la estrategia política y electoral de Zapatero", defendió la dirección nacional del PP, desde donde ahora restan importancia a la crispación real existente en el seno de su formación.
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En su entrevista en TVE, Rajoy ha explicado cómo animó a Aguirre después de que la pillaran tachando de "hijoputa" a un miembro de su partido y preguntando a su vicepresidente en la Comunidad de Madrid, Ignacio González, qué "armas" tenían contra otro popular, supuestamente el nuevo presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato.
"Somos seres humanos"
Pero Rajoy restó trascendencia a lo sucedido y animó a Aguirre: "Le he dicho ‘estate tranquila que no pasa nada'. A mí también me pasó y me pusieron de vuelta y media (...) los políticos, aunque la gente no lo crea, también somos seres humanos, también tenemos sentimientos y a veces decimos cosas que no debemos. No somos perfectos".
Otra conversación personal
El líder del PP se mostraba menos comprensivo hace dos años durante la carrera preelectoral de 2008, cuando tanto el partido conservador como sus medios afines arremetieron contra el presidente del Gobierno haciendo amplio eco de una breve conversación entre Rodríguez Zapatero y el periodista Iñaki Gabilondo una vez concluida la entrevista televisiva que mantuvieron ambos. En aquella conversación Zapatero advertía de que los sondeos para el PSOE de cara a la cita electoral iban "bien" pero "nos conviene que haya tensión".
Acusado de "agitar a los más radicales"
Más tarde Zapatero aclaró que se refería a evitar "la sensación" de que las elecciones ya están ganadas". Pero Rajoy usó ampliamente la anécdota en sus mítines de campaña y el PP emitió un durísimo comunicado acusando al presidente de un "intento deliberado de generar tensiones", "provocar enfrentamientos" y "agitar a los más radicales", subrayando que se le había caído "la gran careta del talante". "Ahora todos los españoles saben que la crispación es la pieza esencial de la estrategia política y electoral de Zapatero", defendió la dirección nacional del PP, desde donde ahora restan importancia a la crispación real existente en el seno de su formación.
