Ni Montilla, ni Zapatero han de tener el respaldo de los catalanes. Todo su apoyo queda siempre en palabras, promesas, buena voluntad que luego nunca se concreta en nada. Montilla está sujeto a Zapatero o lo que es lo mismo el PSC al PSOE, y el PSOE solo se diferencia del PP en la cuestión imperial hispano-castellana, en que uno hace de poli bueno y el otro de poli malo, pero siempre ambos de acuerdo en tomar el pelo a los catalanes.
Estas elecciones han de marcar el inicio de la recuperación de la soberania catalana, que el rey Borbon absoluto nos arrebató por las armas mediante el decreto de Nueva Planta y que ningun estatuto de autonomia sujeto a esta Constitución puede devolvernos como han dejado claro en el Tribunal Constitucional español.