¡Que bonito el regalo!
La navidad trae consigo una serie de tradiciones bastante entrañables, como pueden ser tomar las uvas en nochevieja, comprar los regalos de reyes, cenar con la familia cordero y langostinos en nochebuena, la discusión familiar de nochebuena, el atragantamiento de la abuela con las uvas, ver la gala de Telepasión después de Cruz y Raya, Ramón García con su capa (este en España tiene más importancia en la navidad que los Reyes Magos) y demás cosas variopintas que conforman nuestra idiosincrasia.
Pero hay otra tradición más moderna que ya va cogiendo fuerza, y se está haciendo hueco en la Navidad:
EL AMIGO INVISIBLE
Para quien no sepa de que va esto (que me extraña que alguien no lo sepa, pero cosas más raras se han visto) consiste en que un grupo de gente se junta, y se hacen papelitos con los nombres de cada uno. Cada persona escoge un papel, y le tiene que hacer un regalo a quien le haya tocado el día que decidan.
Muy sencillo y para toda la familia.
Yo soy una asidua/adicta al amigo invisible. Lo hago en mi casa con mi familia, en el trabajo, en clase, con mis amigos de toda la vida. Y si voy de nuevas a un lugar, y allí no se hace, yo soy de las que lo propone (¿¿¿me odiaran por ello???)
Lo primero de todo que se decide cuando te metes de lleno en esto es el precio máximo y mínimo que hay que gastarse, porque si no… como te toque el rata, date con un canto en los dientes si te regala un chupachups. Cuando estaban las pesetas, lo mínimo solían ser 1000, y ahora con los euros, pues 6, así, redondeando. Lo máximo no es standard, según el poder adquisitivo del grupo en cuestión, pero yo os aconsejo que se ponga un máximo, porque si no, va alguien y le regala a otro un estupendo pack de CD+DVD+libro de Alejandro Sanz que es su ídolo, y tu ahí con tu joyero de los chinos. Pues no puede ser, porque se crean tensiones y odios irracionales.
Luego también está el tema de la temática de los regalos, porque yo, con mi familia me hago regalos en condiciones (libros, cd´s, ropa…), con los del trabajo, regalos de compromiso (bufandas, colgantes, cajitas monas…), y con mi amigos, regalos de cachondeo o putadita (tangas comestibles, regalos-alusión a algún defecto de la persona, condones de sabores…).
Después se escoge el día para entregarlos, que suele ser la cena de navidad (otra tradición inamovible), y ese día se monta el cisco padre para que nadie se entere cual es tu paquete, porque si no se descubre a quien le regalas (que seguro que ya es un secreto a voces, pero bueno).
Lo más divertido viene al abrirlos, que es cuando todas las caras están fijas en ti, y descubres que te han regalado una muñeca de porcelana (por decir algo) de los chinos, y tu con la media sonrisilla mmm…jeje…que bonito…gracias…no me lo han regalado nunca, mientras que por dentro estás pensando que donde estará el contenedor más cercano. Pero que se le va hacer, la intención es lo que cuenta ¿no? (maldito refranero español)
Ysae