Consultorio sentimental
Esta mañana me he sentido como Elena Francis, o, para ser más actual, como Cristina Tárrega (esa presentadora que parece más una muñeca hinchable, por como pone la boca cuando escucha las llamadas).
Bueno, que me enrollo. Decía que me he sentido como Elena Francis porque he estado en el médico, pero no en el hospital, que es más frio, no, sino en la consulta del Centro de Salud de mi barrio, en la que entras sola e intranquila, y sales con un par de amigas y con depresión.
Ha sido muy gracioso, porque yo he llegado, y en la sala de espera, había 5 viejecitas, y aquello parecía el plató del Diario de Patricia, a ver quien tenía el problema más gordo.
"Pues yo vengo porque tengo unos dolores en la esparda que me tienen matá"
"Uy, eso no es nada, yo vengo a que me pongan una indición porque tengo dolores muy fuertes en el pecho"
"Pues mi marido tiene dolores en el pecho tambien"
"Anda, ¿y que años tiene su marido?"
"Pues va a hacer 74 este mes"
"Ay, 74, como mi Eulogio que en paz descanse, cuando se murió"
"¿Yde que se murió?
Y ya no sigo porque os aburro. Pero asi toda la mañana, que yo rezaba para que me tocara ya porque me estaban poniendo la cabeza loca, cuando de repente me pregunta una:
"¿Y tu a que has venido mozona?"
Y yo, que sabía que como entrara en la espiral, ya no salía, le he dicho, "nada grave señora", y parece que he escurrido el bulto, fiuu.
Despues ha llegado una señora que le ha dicho a otra que estaba ya que se pasaba por alli porque sabía que la señora que estaba ya, iba a ir al médico esa mañana y se pasaba un rato a hablar (me he hecho un lío, no se si me entendeis).
Bueno, pues eso, que se pasaba a hablar, como si la sala de espera del médico fuese un bar, que solo les falta decir "Doctora, ponganos una ronda de Bisolvón para todos, que invita la Seguridad Social". Van alli, como quien pasea por el parque.
Y en este punto me viene a la mente un chiste que decía:
Había un grupo de abuelitos que siempre iban a la consulta del médico por la mañana, alli que se tiraban entre unos y otros, y todas las mañanas, pasaba el médico y les saludaba. Una mañana, el médico se extraño de que faltaba uno, y les pregunto "¿donde esta Rodolfo?" Y estos le contestaron "hoy no viene, que está enfermo"
Pues esto es un chiste, pero en la realidad, ocurre así, claro, luego que si hay lista de espera en la sanidad pública, ¡como no va a haber!
Bueno, pues ya os he metido el rollo de mi experiencia en el maravilloso mundo de las salas de espera del médico.
Ysae