Por los siglos de los siglos.
Sabeis que soy un enfermo de nostalgia, en cuanto tengo algo de tiempo empiezo a recordar momentos vividos en mi infancia, cuando todo era tan facil como ir al colegio, divertirte con los amigos y jugar. Cuando tu mayor problema era saber si en la television ese dia ponian "D´artacan" a las tres y media o a las cuatro. Pero ¿ Sabeis lo que mas hecho de menos ?. La inocencia. Esa inocencia que nos hacia soñar, creer que todo era posible, incluso creer en que existia un ser, por encima de todo lo demas lleno de amor, comprension y cargado de buenas intenciones. Dios.
El inexorable paso de los años a borrado en mi casi cualquier rastro de inocencia, y ha conseguido llenar mi vida de cinismo ante los temas religiosos. Me considero ateo, y no creo que haya ningun dios que dirija nuestras vidas, o creado a las mismas. Por supuesto, cuando era pequeño si era creyente. ¿Y como no serlo ?, cuando te cuentan esas epicas historias acerca de hombres o deidades que caminan sobre las aguas, convierten el agua en sangre o dividen el mar con un simple gesto de su báculo. Historias estas, en las que siempre triunfaba el bien sobre el mal. Como me gustaria seguir creyendo en ellas ahora. Sin embargo, hubo un punto en el camino de mi vida, aun sin localizar, en el que deje de creer en dios y en las historias de su hijo Jesucristo.
No se si fue porque a los diez años no pude hacer la comunion (hecho este del que hoy dia me congratulo) por problemas economicos de mis padres, asumiendo desde entonces que para la iglesia si no tienes dinero, nada eres. O quizas por la sucesion de hechos que trastocaron mi vida, dejando asi de creer en la idea de que la mano de dios, que se supone debia de ser una mano amiga, estuviese ahi para hacerme mal, al igual que para hacerme bien. No se, lo cierto es que deje de creer y al mismo tiempo me converti en un acerrimo critico de la "Santa madre iglesia". El numero de guerras inventadas en nombre de las distintas religiones tampoco me ha ayudado a que en mi interior arraigara ninguna creencia.
¿ Por que cree la gente en Dios ?. Manejo varias respuestas posibles para esa pregunta. Una de esas razones puede ser, porque te lo enseñan de pequeño, como he comentado anteriormente, y si tu camino no se ve perjudicado gravemente con el paso de los años, nada te hace dudar de que es dios quien dirige tus pasos. Otro motivo de la creencia en dios me preocupa mas. El miedo. El miedo a dejar de creer, o cuestionar algun mandamiento u obra de Dios, y asi ser victima de la colera de Dios, con lo cual tu vida empezara a ir mal, y acabara irremediablemente en el infierno, motivo este ultimo que le valio al angel caido ( Lucifer ) su exilio perpetuo en el infierno.
Y por ultimo manejo otra hipotesis bastante plausible. Creemos en Dios porque necesitamos creer. Nesecitamos creer que un ser superior gobierna con buena mano el universo, que el bien, a pesar de las noticias que nos inundan diariamente, acabara imponiendose al mal. Necesitamos creer que seremos merecedores de una mejor suerte si somos buenos con el projimo, rezamos regularmente y no cometemos pecados capitales asi como no incumpliremos ninguno de los mandamientos. Y sobre todo, necesitamos creer que hay algo despues de la vida, que esto no acaba aqui y que nuestra lucha diaria por ser felices y hacer felices a los que nos rodean no tendra un final en nuestra vida, sino que despues de esta nos encontraremos en otro mundo y viviremos alli felices, por los siglos de los siglos.
Que tiempos aquellos en los que yo creia en Dios, en los que yo era un completo iluso. Iluso, una palabra que puede parecer insultante, pero que a mi me describe maravillosamente bien. Hecho de menos mi fe, pero se que esa fe jamas volvera, aunque a veces necesite creer en algo, pero despues de...todo;
Jamas volvere a creer.
Espero no haber herido la sensibilidad de nadie con este post, nada mas lejos de mi intencion. Solo quiero expresar mi admiracion a los que aun mantienen su fe, y espero que esa fe no la tengais por miedo.Yo, aunque ya no tengo fe, sigo siendo un iluso.