Después de mucho tiempo sin escribir nada, regreso para escribir sobre algo que siempre despierta asentimientos y unanimidades: la buena comida y bebida, y lo hago en una sección de nueva creación con un título completamente previsible, poco original, elocuente muestra de lo poco que tengo que decir, pero al fín y al cabo, muy denotativo de lo que se hablará. Aquí comentaré aquellos lugares destinados a la restauración, que por una u otra razón me hayan gustado especialmente, y que quiero compartir con vosotros.

 Empiezo en la hermosa localidad gerundense de Sant Feliu de Guíxols, por la bodega llamada " La Cava ". Sorprende de entrada la autenticidad del local, y después la descomunal oferta de referencias, terminando en unos propietarios de un trato que invita a regresar una y otra vez. Pero lo mejor es, a la vez que se pasa revista a las innumerables referencias de vinos, licores y productos selectos que tiene - os garantizo que se puede estar mucho tiempo hasta terminar -, o se degusta alguna de sus extraordinarias especialidades - las anchoas, por ejemplo, están para caer muerto -, escuchar de fondo cualquiera de las óperas con las que la propietaria nos regala - no es ninguna sorpresa que sea siempre la mujer la que aporta la nota de buen gusto y elegancia -. Escuchar a Verdi, Puccini o Wagner a la vez de que se disfruta de una copa de vermut casero de reserva, pongamos por caso, es un placer para todos los sentidos, y hay que estar muy atento para no perderse las sensaciones que llegan de cada uno de ellos. Es muy poco habitual un planteamiento así: sin prisas, con complicidad y simpatía extrema.

Especial atención también a sus aceites, vinagres y conservas, muchos de estos productos, del país y además de auténtica excepción todos ellos. A disfrutar entonces.

LA CAVA

Carrer Rutlla, 35

17220 SANT FELIU DE GUÍXOLS Gerona

Teléfono: 972 32 31 19

Puntuación:

Producto: 8.5   Servicio: 8   Local:  8.5

Hasta pronto.

 

Después de lo que me ha parecido una eternidad sin escuchar ningún vinilo en condiciones, ayer, dia de los inocentes - tiene gracia - me senté tranquilamente dispuesto a escuchar algo que realmente fuera interesante, como por ejemplo la ópera que escogí para pasar el rato: La Forza del Destino, Carreras/Bruson/Plowright/Baltsa/Sinopoli, DG, 1987, ni de lejos la mejor, pero con la ventaja de que la caja de vinilos la tenía sin desprecintar, por lo que se suponía que los discos se encontrarían en buen estado. 

Después de encender el equipo y dejarlo más de una hora calentando, me puse a escuchar y claro, una vez más, llegué a la conclusión habitual: me dí cuenta de lo mucho que disfruto con el vinilo y de lo poco que me gustan las grabaciones en digital. Sonaba fantásticamente bien ( con todas las limitaciones de sala y equipo presentes, por supuesto ). La misma ópera, en CD, no es lo mismo. Es como más fría, más distante, carece de esa capacidad de provocar emoción. No es fácil decir por qué: supongo que buena parte de ésto es atribuíble a la propia sugestión, pero comparando discos de vinilo grabados completamente en analógico con discos compactos, e incluso con sus homólogos completamente digitales, es que no hay color.

Recomiendo a cualquiera que tenga un plato antiguo, que esté en relativo buen estado, que lo lleve a un especialista que lo revise, ajuste y ponga al día y luego se ponga sus antiguos discos de vinilo. Igual no vuelve a escuchar un sólo CD más.

Hasta pronto. 

Hace unos días recibimos la noticia de la muerte de la gran Joan Sutherland. Sería pedante y estúpido por mi parte creerme en el derecho de hacerle un panegírico tras su óbito. En lugar de eso, sólo quiero decir que os animo a escuchar cualquiera de las innumerables grabaciones que ha regalado a la posteridad dame Joan. En mi caso, cuando me enteré de su fallecimiento, lo hice escogiendo su fantástica Semiramide ( Sutherland/Horne/Bonynge, Decca, 1966 ), en vinilo, por supuesto, aunque sólo fuí capaz de llegar hasta el " Serbami Ognor ". Pero continuaré cuando no se me haga tan duro.

 Hasta pronto.


 

Desde luego, no hay mejor forma de volver a escribir algo en el blog que compartiendo con todos vosotros la nueva propuesta para una audición de jazz de una calidad excepcional mientras se toma una copa ilustrada: el Copper's jazzclub de Platja d'Aro, Girona.

 Situado en la Avinguda del Mediterrani, 1, en un tranquilo entorno, este bar de jazz ya sorprende de entrada por una espectacularmente elegante y minimalista decoración. Posteriormente, son las actuaciones en directo, donde se apuesta por el jazz de altísima calidad, lo que maravilla. Pero como tratándose de mí, no podía ser de otra forma, lo que  de verdad llama la atención es su inédita propuesta - al menos yo no conozco otro sitio con este planteamiento - de reproducir música que acompañe, con un equipo de alta fidelidad de referencia absoluta, verdaderamente estoy convencido que único por aquí. La configuración J.C.Verdier/Jadis /ProAc desgrana música desde discos de vinilo con una fidelidad al original, que más de uno pensará que está oyendo a la orquesta dentro de la propia sala. Para llevar esta música más allá de la sala principal, se ha optado por hacerlo a través de una cajas acústicas Vieta l'Orfeo que son no solamente un lujo increíble para un hilo musical, sino que son una forma de manifestar el gusto por la diferencia de Copper's, donde se trata la música como se merece.

Están por las noches, de 22.00 a 02.00 horas de la mañana. Imprescindible darse una vuelta para probar y departir con Leandre y Dacil, que son los autores de esta singular y excepcional propuesta.

Hasta pronto.
 

Después de muchos dias sin escribir nada, lo que como siempre es atribuible a mi desmedida afición a la ganduleria, he dado una ojeada a la programación de la nueva temporada de ópera en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Se presenta muy interesante y sumamente prometedora, sobre todo por lo que respecta a algunas obras programadas que me produce íntima satisfacción ver en cartel. De todas las sugerencias que me ha hecho llegar mi buena amiga y extraordinaria aficionada Marga Fernández Vilaverde, he tomado nota especialmente de la Anna Bolena de la gran Edita Gruberova, con la prometedora Elina Garanca a su lado. Aunque los mejores dias de la Gruberova pasaron ya, seguro que deleitará a su incondicional masa de seguidores. Además, el recital mozartiano de Diana Damrau es otro de los momentos a los que hay que estar atento. Seguiremos hablando del asunto, tiempo habrá.

Hasta pronto.

Después de no escribir nada desde hace una eternidad, me he decidido por hacerlo con un artículo sobre las nuevas cajas que han sustituido a mis queridas Constellation Pegasus. Lo cierto es que no era fácil elegir un asunto sobre el que hablar, puesto que se han acumulado muchos debido al largo período de tiempo en el que me he dedicado con entusiasmo a la holganza. Sin embargo, creo que se trata del cambio más importante en el equipo en mucho tiempo, por lo tanto es el mejor para volver a escribir de nuevo, o sea que ahí están mis primeras impresiones.

Hace mucho tiempo que me estaba planteando el ascender a un nivel superior en el elemento del equipo que tradicionalmente resulta de más difícil sustitución y en el que hay que pensar más tiempo para acertar con la decisión. Después de larga reflexión y de numerosas audiciones de candidatas que por unas u otras razones me habian parecido adecuadas para sustituir a mis Pegasus - no necesariamente de la firma Chario todas ellas -, creí que lo mejor seria continuar con la firma Chario y subir un escalón, hasta el buque insignia de la serie Constellation. Las Academy no era candidatas debido sobre todo a su tamaño y precio. Por lo que finalmente aposté por las Constellation Ursa Major.

Después de haberlas encontrado en eBay, tras un largo período de búsqueda, y una negociación rápida y exitosamente culminada con el anterior propietario, se instalaron en casa, no sin dificultades, debido a su imponente tamaño y peso, estas obras de arte. Chario cuida extraordinariamente los acabados de sus cajas, además de dotarlas de un diseño exquisito, con lo que ahora lucen fastuosas en la sala. Pasemos, pero, a lo más importante.

De todos son conocidos los problemas de acústica, de la sala de que dispongo. Es una sala no tratada específicamente, la reverberación es elevada debido a algunas características singulares de la misma, y los graves son sin duda el punto débil de todo el equipo. están excesivamente presentes, suenan hinchados y con una definición muy mejorable. Este problema ha estado hasta ahora, siempre presente, y lo cierto es que no he hecho demasiado por solucionarlo... a la espera de disponer de una configuración definitiva del equipo que, como es sabido, nunca llegará. Después de la incorporación de las Ursa Major estoy decidido a tratar ligeramente la sala, dado que creo que estas cajas, por tamaño y posicionamiento, son definitivas. No hay sala para una caja de un volumen mayor.

Entonces, con estas circunstancias, se ha producido la llegada de las Ursa Major. De entrada mi aprensión por el hecho de que la caja en su recinto inferior montase dos altavoces de graves de cono de polímero de 17 cm. de diámetro, era grande, pensando en el hecho de que si hasta entonces habia tenido problemas con las Pegasus, con un sólo altavoz de graves, igual con las Ursa Major podrian multiplicarse... hasta que las escuché. Después de un período de calentamiento de las electrónicas de una hora, me puse a escuchar con detenimiento una grabación de referencia - mi idolatrada " Tosca " de Callas/Di Stefano/Gobbi/De Sabata, EMI Records, que he escuchado tantas veces que ya me sé de memoria - y...sorpresa. El grave estaba mucho más controlado y definido que con las Pegasus. El hecho de tener una caja con más grave habia llevado al efecto contrario al esperado. Después, he escuchado muchas otras grabaciones, que han confirmado que si no he solucionado los problemas de las frecuencias bajas en esta sala, que no lo he hecho, al menos los he paliado en grado sumo. Creo que nunca estaré lo suficientemente satisfecho del cambio que he hecho. Espero que con el somero tratamiento acústico que voy a hacer en la sala las cosas mejoren todavia más.

Por lo demás, destacar que el medio es extraordinario, neutro como pocos, las voces se oyen con un realismo aterrador, y puedo descubrir, debido también al detalle que da esta caja - sorprende que aún así no me resulten analíticas -, matices que hasta ahora no habia podido escuchar. Sin embargo quiero destacar sobre todo la neutralidad de las Ursa, lo poco que colorea esta caja, en las obras de carácter vocal tienes la sensación más cercana al directo que he tenido nunca con una caja de este nivel. La transparencia es siempre para mí la más remarcable de las características de una caja, dado que en mi opinión, la mejor caja acústica es aquella que no pone ni quita nada y se limita a reproducir la señal sonora tal y como es.

Completa el conjunto el T38 Waveguide de agudos, que me resultaba familiar de las anteriores Pegasus, y la particularidad de la disposición inversa del agudo y los medios en el bafle de la caja, el montaje al revés de lo habitual. El agudo encima de los medios proporciona una sensación de espacialidad de la imagen que la hace más natural al estar mejor situada y los planos sonoros disponerse de una forma más familiar para la experiencia humana. No en vano, Mario Murace, director técnico de Chario, es probablemente la mayor autoridad mundial en psicoacústica, y los refinamientos que ha ido progresivamente introduciendo en el porfólio de Chario no han tenido como objeto sino hacer cada vez más real la experiencia auditiva del sujeto.

Desde luego, no me acabo de crear lo que oigo cada dia que escucho el equipo. Me parece que es imposible haber encontrado el objeto de mis sueños. Como me quedan otros, seguiremos insistiendo. De eso se trata, ¿ no ?.

 

Chario Loudspeakers Constellation Ursa Major

Cajas acústicas de columna, cuatro vías, cinco altavoces, 91 dB/w/m/KHz  de sensibilidad, 4 ohmios de impedancia.

 

CALIFICACIONES

 

DINÁMICA            8.5/10

TÍMBRICA            9/10 

RESTITUCIÓN      9/10

ESPACIALIDAD    8.5/10

ARQUITECTURA   9.5/10

ESTÉTICA             9.5/10

 

CONCLUSIONES

 

NOS HA GUSTADO: la exquisita neutralidad de la caja, especialmente en el rango medio.

NO NOS HA GUSTADO: Casi nada. A lo sumo el hecho de la muy mejorable calidad de los puentes de unión entre el recinto de los graves y el de los medios y agudos, de la firma Jenving - se me ocurre que unos JPS Labs Aluminata Jumpers serian un buen detalle de Chario -y la cantidad de espacio que necesitan para dar lo mejor de sí mismas. No son adecuadas para salas de tamaño inferior a 30 m2, y necesitan al menos 1 m de separación a las paredes.

 

En resumen, todos aquellos que consideren que lo más importante al escuchar música es la propia música, pueden haber encontrado sus cajas acústicas definitivas.

Hasta pronto.

Reflexionando acerca de la situación en la que se encuentra nuestra comunidad, la de los audiófilos sin compromiso, había pensado en escribir un artículo. Me temo, sin embargo, que éste se alargaría demasiado, puesto que llevaría mucho tiempo explicar con qué absurda dedicación al cainismo estamos en el camino de acabar con la ya agonizante afición a la reproducción sonora sin compromiso. Por ello, me conformaré únicamente con citar al gran general chino del s. VI a.C.:

" Todo el arte de la guerra está basado en el engaño ".

Sun Tzu, El Arte de la Guerra.

 Hasta pronto.

He dicho en innumerables ocasiones que la ignorancia forma parte de mí mismo, y es una agradable compañera de viaje, puesto que me permite opinar con la libertad de los que no están obligados por causa alguna, como por ejemplo algunas tan destructivas como el doctrinarismo o la demagogia, a las que en nuestro mundo de la alta fidelidad algunos son tan aficionados. Es por ello que me voy a tomar la libertad de recomendar aquí un libro, sin que por ello deba considerarme en la obligación de tener el conocimiento del género, la obra o el autor, para hacerlo.

Se trata de " El libro de los fracasos heroicos ", de Stephen Pile, Freak, Alba Editorial, 2006. Es un divertidísimo libro, que se lee con extrema facilidad, y que relata algunos de los más denodados y titánicos esfuerzos del hombre en la nobilísima tarea del fracaso. Debo reconocer que me ha ayudado sobremanera a perfeccionar mi ya sublime arte en esta materia.

Es de lectura obligada para todos aquellos aficionados al mundo de la reproducción musical, empeñados, en su obcecación colectiva, en creer que han establecido una serie de dogmas, incuestionables por su misma definición, usando un falso y patético cientifismo.

Hasta pronto.

En los pasados días, la prestigiosa firma escocesa Linn anunció que en el futuro dejará de producir sus reproductores de CD, es decir, aquellos que utilizan soportes físicos, para centrarse en los servidores musicales de la línea DS y los platos giradiscos analógicos Sondek LP 12. Esto, viniendo de quien ha representado desde siempre la excelencia máxima en la reproducción del disco compacto, es significativo de la evolución que previsiblemente seguirán los acontecimientos en el futuro. Ahora bien, ¿ cuáles son las perspectivas que hay para este futuro al que hacemos referencia ?: a eso aludo con el título de este artículo, la famosa cita de Winston Churchill.

En los últimos tiempos estamos oyendo mucho una palabra que parece haberse convertido en el mantra de los devotos de la música en la red, que es Spotify. En el páramo desierto en el que se ha convertido la reproducción musical de excelencia en los últimos tiempos, todo el mundo ha recibido entusiasmado esta nueva plataforma para escuchar música a través de Internet, como la esperanza para sacar del estado agonizante en el que se encuentra la situación. Su, al parecer, enorme flexibilidad y lo extenso de su fondo de obras musicales, han llevado a muchos a pensar en que se trata de la panacea a todos los males. Las dos versiones, gratuita y de pago, posibilitan el acceso a dos productos en el fondo muy diferentes, además de la posibilidad de administrar la cuenta utilizando todo tipo de herramientas para crear un servidor virtual: creación de listas de reproducción, elección de la calidad de decodificación bajo demanda, etc. ( me disculpará mi querido amigo y audiófilo de excepción Pedro, si me dejo alguna posibilidad sin mencionar ).

El hecho es que, en mi modesta opinión, aquí no se ha resuelto ningún problema, ni se ha avanzado lo más mínimo hacia la clarificación del panorama de los contenidos en la red. Estamos donde hemos estado siempre. El problema es que, desde mi punto de vista, Spotify será posible en el futuro sólo si los estudios tenedores de los derechos sobre los contenidos, es decir, la música, lo permiten. Spotify, que está conociendo un crecimiento exponencial en su masa de seguidores, sólo puede negociar desde una posición de fuerza si logra suficiente masa crítica en su versión de pago. No podrá hacer frente a los estudios si no tiene una dimensión suficiente para que sea considerado un riesgo para los titulares de los grandes catálogos. No es necesario recordar que Spotify no es ni mucho menos algo innovador. Muchos otros lo han intentado antes, empezando por el legendario Napster. Es posible que dentro de un tiempo, Spotify haya sido devorado por la voracidad de la industria, cuyo afán autodestructivo es, cuando menos, motivo de admiración por mi parte.

En fín, al ritmo al que se suceden los acontecimientos, estoy convencido que en la próxima década el modelo de consumo de industria cultural, especialmente de música y películas, será totalmente diferente al actual, y además me atrevo a asegurar que nadie es capaz de predecir hoy la definición que tendrá mañana. Aunque, lamentablemente, me temo que la actitud mantenida por todos los actores que forman parte de este escenario, creadores, distribuidores y consumidores, llevará a lo que cada vez parece más previsible: que criterios como la comodidad,la facilidad de acceso y la gratuidad de los contenidos prevalezcan sobre otros como, por ejemplo, la excelencia en la reproducción. Esto en el mejor de los casos, en un país como el nuestro en el que la cultura musical y la responsabilidad en el uso de los contenidos que pone a nuestra disposición la red brillan por su ausencia.

Hasta pronto.

El prestigioso sello discográfico Deutsche Grammophon, editor de probablemente las mejores obras e intérpretes de la historia de la música clásica, aunque algo venido a menos en los últimos tiempos, y apelando a su propio pasado para no mirar a su actual presente, con ocasión del 111º aniversario de la firma, ha editado tres cofres conmemorativos, con 6 CD, 55 CD y 13 DVD respectivamente, que contienen las que DG considera las obras e intérpretes que más se han significado a lo largo de la historia, de todos los que DG ha editado. En ésta dirección podéis encontrar más información e incluso adquirirlos a través del propio sitio.

Hasta pronto.

Después de la decepción que supusieron las anteriores jornadas en Valencia, me dispuse a repetir ayer, en Barcelona, sin excesiva convicción y como es lo habitual en mi persona, con el escepticismo que me caracteriza. La única ventaja a priori era la distancia mucho menor a mi domicilio o alternativamente al trabajo.

Llegado al Hotel Plaza, y después de examinar las salas por encima en una primera aproximación, para saber qué iba a encontrarme, de repente me ví en una pequeña sala, con un equipo extremadamente simple, y con únicamente un par de colegas audicionándolo. ¿ Estábamos solos ?. No. Con nosotros estaba, en la misma sala, el señor Ken Ishiwata.

Ken Ishiwata es hoy una de las más respetadas autoridades planetarias en el mundo de la alta fidelidad, y probablemente una de las figuras más legendarias, sino la que más, de la historia de ésta ciencia. En su larguísima trayectoria, destaca especialmente por ser el hombre que llevó a la japonesa Marantz a su máxima expresión. Con ella lleva colaborando más de treinta años en el diseño de equipos sin compromiso, y hoy, ya con una edad más que respetable, ha asumido el papel de presidente de honor - brand ambassador - de la firma, y recorre el mundo impartiendo su cátedra y dando muestras del talento, la genialidad y la excepción que lo caracterizan. No hay ahora mismo en el mundo, con alguna contada excepción - no daré nombres para no herir sensibilidades si no menciono alguno -, figura más considerada que la suya. Su autoridad es absoluta e incontestable. Cuando el habla, los demás callan y escuchan.

Bien, como decía, nos encontrábamos en la sala con el doctor Ishiwata, y de repente, mis dos colegas de audición se marcharon y me quedé a solas con él en la sala. Hay situaciones en la vida, en las que uno siente el vértigo de la excepcionalidad del momento. Frente a mi actitud totalmente artificial - sonriendo como un estúpido y mirándome las manos, por no saber muy bien qué hacer con ellas -, el doctor Ishiwata ponía grabaciones, que escuchaba con la mirada serena y escrutadora, yendo mucho más allá, sin duda, de lo que yo lo estaba haciendo, y mirándome de tanto en tanto con natural complicidad, como si yo, en lugar de un aficionado anónimo, fuera uno de sus colegas de profesión.

Después de todo, a veces, hasta los que no tenemos nunca la determinación necesaria para tomar la decisión adecuada en el momento adecuado y el lugar adecuado, por un extraño azar somos capaces de, por una sola vez, estar a la altura de las circunstancias. Me levanté, le felicité por sus grabaciones - salidas de su estudio privado - y por el sensacional ajuste del equipo, y le estreché la mano. Me acogió, como sólo los genios lo hacen: con la sencillez de quien comparte un momento agradable con un compañero de afición. Charlamos brevemente, apenas un par de frases. Pero éso me sirvió para saber que me encontraba ante un gigante. No me miraba con la actitud del que mantiene las distancias por ser consciente de quién es frente al otro: me miraba con la cordialidad del que reconoce al que ha dedicado un momento de su tiempo a escuchar, aprender y en el fondo disfrutar, de sus conocimientos, de su experiencia, de su sensación.

Más tarde, me dedicaría un pequeño libro, firmándolo, editado con ocasión de sus treinta años de colaboración con Marantz, y me podría relajar con la audición de los numerosos equipos que Sarte Audio Élite trajo a Barcelona. Pero eso sería más tarde. De momento, había tocado el borde de sus vestiduras. Podía morir tranquilo. Lo que más tarde sucedió, como por ejemplo la audición de las fabulosas e inalcanzables Wilson Audio Specialties Maxx 3, lo comentaré en un próximo artículo, cuando la emoción haya recuperado niveles tolerables y sostenibles.

" Music is the highest form of art. It is also the most noble. It is human emotion, captured, crystallised, encased... an then passed on to others. "

Ken Ishiwata, Marantz Company Brand Ambassador.

Hasta pronto.

Reflexionando acerca de la situación en la que se encuentra nuestra comunidad, la de los audiófilos sin compromiso, había pensado en escribir un artículo. Me temo, sin embargo, que éste se alargaría demasiado, puesto que llevaría mucho tiempo explicar con qué absurda dedicación al cainismo estamos en el camino de acabar con la ya agonizante afición a la reproducción sonora sin compromiso. Por ello, me conformaré únicamente con citar al gran general chino del s. VI a.C.:

" clavad una cuña entre el soberano y sus ministros; o, si no, enemistadle con sus aliados. Sembrad entre ellos las sospechas mutuas, de manera que reine en ellos el malentendido. Así podréis conspirar contra ellos ".

Sun Tzu, El Arte de la Guerra.

 Hasta pronto.

Este fin de semana pasado he estado en Valencia, donde se ha celebrado el evento con el que titulo este artículo. He acudido expresamente con la esperanza de que Sarte Audio Élite, el importador que ha tenido a bien organizar esta importantísima reunión, hiciera algo para devolver a la vida el agonizante mercado de la alta fidelidad de muy alto nivel. Bien, no puedo negar que lo han intentado, que el esfuerzo ha sido de una gran magnitud y que los recursos empleados eran dignos de esta causa. ¿ Lo han conseguido ? probablemente, no. La crisis que afecta a esta forma de concebir la reproducción musical, sin compromisos de ningún otro tipo que no sea el de la excelencia absoluta, es de tal magnitud, que es más que probable que nos encontremos ante una situación irreversible.

Celebrado en el Hotel Hilton, lugar incomparable para dotar de encanto al acontecimiento pero abominable desde el punto de vista de las condiciones de la acústica de las salas empleadas, nos permitió la audición de ocho equipos en dos canales y uno en multicanal, de nivel diverso y resultados de lo más variopinto, aunque en general decepcionante y por debajo de las expectativas.

Equipo de referencia: Esoteric Audio/DarTZeel/Wilson Audio Specialties

el llamado a ser el centro de atención de los asistentes, confirmó las expectativas. La sala en la que estaba instalado, en general, estaba llena y la expectación fue aumentando a medida que pasaban los días, sonando el equipo cada día mejor. Los timbres de las Wilson Audio Sasha son sencillamente increíbles por su belleza, destacando la resolución, el detalle y la autoridad que aportaron. La voz humana como instrumento, emocionó hasta extremos absolutos. Las cuerdas sonaban increíbles, y los vientos, de lo mejor que he oído nunca. El grave de esta caja es absoluto, definitivo, incontestable: limpio, aireado y de bordes definidos. La lástima es, que el volumen al que los chicos de Área - el distribuidor que estaba presente coorganizando el evento - se empeñaron en que escucháramos a las Sasha fue exagerado e incidió muy negativamente en la audición, dando a veces la sensación de una cierta estridencia sobre todo en pasajes complejos, como concertantes y similares. No sé qué es lo que le pasa a todo el mundo con el volumen, pero es una enfermedad muy extendida y que parece no tener curación. No pasa nada por poner el potenciómetro a mitad, pero esto parece no entenderlo nadie. El hecho de oír las cajas a un volumen  más alto, no presupone escucharlas mejor. No se me ocurre cómo hacer entender esto a los que se ocupan de demostrar los equipos. Además, el problema de una colocación mejorable de las cajas en la sala, sólo hizo que deteriorar una restitución ejemplar. Fue una auténtica lástima.

El gran argumento que tienen las Sasha es la autoridad. Da la sensación de que cualquier grabación, por difícil y complicada que sea, es reproducida con una facilidad y una sencillez asombrosas. No pasan dificultades en ningún momento, ni siquiera cuando en las grandes masas orquestales las percusiones hacen acto de presencia: pues bien, ni aún en ese momento, consiguen descomponer ni un ápice la compostura de las Sasha, que emergen victoriosas sin la más mínima dificultad. En la reproducción de discos de vinilo, el grave alcanza el " estado del arte " de la cuestión. Fue un lástima el poco rato que pude oír discos de vinilo. Pero con ellos, las trompetas jazzísticas me pusieron un nudo en la garganta.

Es cierto que quizás la amplificación DarTZeel podría no ser la más adecuada para las Sasha. Da la sensación de que las cajas van por delante de la amplificación, y no al revés. Me he preguntado acerca de cómo sonarían aquellas atacadas por Audio Research, especialmente por sus referencias: no creo que llegue a averiguarlo nunca. La política comercial puede ser un inconveniente, a veces decisivo. Pero la sensación global es que Wilson Audio, con las Sasha, puede haber creado una obra de arte destinada a pasar la posteridad. Creo que sí.

Wilson Audio Specialties Sasha W/P

Cajas acústicas de columna, tres vías, cuatro altavoces, 91 dB/w/m/KHz  de sensibilidad, 4 ohmios de impedancia ( 1.8 ohmios de impedancia mínima ) a 92 dB.

 

CALIFICACIONES

 

DINÁMICA           9.5/10

TÍMBRICA            9.5/10 

RESTITUCIÓN      9/10

ESPACIALIDAD    9/10

ARQUITECTURA   9.5/10

ESTÉTICA             9/10

 

CONCLUSIONES

 

NOS HA GUSTADO: casi todo, la sensación de caja acústica definitiva en todos los sentidos.

NO NOS HA GUSTADO: el hecho de que pueden llegar a ser un tanto analíticas, en determinadas circunstancias.

 

En resumen, para aquel que cuente con los 26.750 euros que cuestan - ¿ cómo es posible que cuesten casi diez mil euros menos que las Watt/Puppy System 8 ?, alguien debería dar explicaciones de esta circunstancia -, tenga una electrónica adecuada para atacarlas y una sala acorde al nivel de las cajas, pueden ser la adquisición definitiva.

Hasta pronto.

 

 

 

Desde luego que estos días de intensísimo calor no son los más propicios para escribir nada. Mi natural predisposición a la holganza aumenta con el aletargamiento que produce este calor insoportable. Haciendo un esfuerzo sobrehumano he logrado escribir estas líneas. Espero que nadie sea demasiado severo conmigo.

Hace algún tiempo, y debido a un problema con la longitud del cable de previo de phono a previo de línea, substituí aquel por otro más largo, aunque para no complicar las cosas mantuve la firma que uso, Transparent Audio, pero no el modelo, optando por uno aparentemente de menos nivel debido a una buena oferta. Bien, diría que no sólo la experiencia es ahora más satisfactoria, sino que es claramente apreciable el salto en la calidad de la señal que he experimentado. El cambio del MusicLink Premium Super XL a MusicLink Premium Plus, ha sido muy satisfactorio: el extremo grave tiene ahora más cuerpo, más definición, tiene más autoridad. A cambio, me da la sensación de que tengo menos calidez y que todo está ahora como más diseccionado, de que todo se revela con claridad cegadora y un tanto agresiva. Es posible que se trate de sugestión, o bien de que las condiciones en que se efectuó la audición no sean equiparables, dado que además entre una y otra transcurrió un cierto tiempo, pero lo por mí experimentado, ahí queda. Debo acostumbrarme a la nueva estética sonora, no tengo otro remedio. En cualquier caso, con los problemas de acústica que tengo en la sala, cuando me decida a tratarla, todo esto no tendrá importancia alguna. Os mantendré informados.

Tengo pendiente finalizar el último artículo sobre audiciones, donde explicaré también como me hice con la filtración de red de Ayre Acoustics, la L-5xe, y las primeras impresiones; en otro momento.

Hasta pronto.

He leído en noticia de agencia el anuncio de la gran Kiri de su retirada de los escenarios en cuanto a las representaciones de Ópera, a partir del próximo año 2010. La gran Dame Kiri Te Kanawa, nos sorprende con un anuncio que, aunque lógico dados sus 65 años, es entristecedor por lo que perderemos cuando dejemos de oírla en las grandes obras. Según ha anunciado ella misma, en lo sucesivo se concentrará en los recitales y la promoción de jóvenes valores.

Las formas distinguidas de que hacía gala, y su gran belleza física, propiciaron que representara habitualmente en escena un elenco de personajes como princesas, reinas y aristócratas de toda estirpe. Con un instrumento de belleza y elegancia inigualable, su timbre fue reconocido unánimente como uno de los más hermosos de la historia de la lírica. Aunque durante su carrera de cuarenta años en los escenarios ha visto un repertorio interminable y diverso, será recordada sobre todo por su especialización en Mozart y Strauss, como por ejemplo en Don Giovanni y El Caballero de la Rosa. Su Donna Elvira del Don Giovanni de 1972, dirigido por Sir Colin Davis, es extraordinaria y probablemente uno de los momentos cumbre de su carrera.

Echaremos de menos a la gran Dame Kiri, su belleza, su elegancia y sus formas en el escenario. No creo que volvamos a ver cantar nunca a alguien como ella.

Hasta pronto.

 

Más envíos Página siguiente >