Desde luego que estos días de intensísimo calor no son los más propicios para escribir nada. Mi natural predisposición a la holganza aumenta con el aletargamiento que produce este calor insoportable. Haciendo un esfuerzo sobrehumano he logrado escribir estas líneas. Espero que nadie sea demasiado severo conmigo.

Hace algún tiempo, y debido a un problema con la longitud del cable de previo de phono a previo de línea, substituí aquel por otro más largo, aunque para no complicar las cosas mantuve la firma que uso, Transparent Audio, pero no el modelo, optando por uno aparentemente de menos nivel debido a una buena oferta. Bien, diría que no sólo la experiencia es ahora más satisfactoria, sino que es claramente apreciable el salto en la calidad de la señal que he experimentado. El cambio del MusicLink Premium Super XL a MusicLink Premium Plus, ha sido muy satisfactorio: el extremo grave tiene ahora más cuerpo, más definición, tiene más autoridad. A cambio, me da la sensación de que tengo menos calidez y que todo está ahora como más diseccionado, de que todo se revela con claridad cegadora y un tanto agresiva. Es posible que se trate de sugestión, o bien de que las condiciones en que se efectuó la audición no sean equiparables, dado que además entre una y otra transcurrió un cierto tiempo, pero lo por mí experimentado, ahí queda. Debo acostumbrarme a la nueva estética sonora, no tengo otro remedio. En cualquier caso, con los problemas de acústica que tengo en la sala, cuando me decida a tratarla, todo esto no tendrá importancia alguna. Os mantendré informados.

Tengo pendiente finalizar el último artículo sobre audiciones, donde explicaré también como me hice con la filtración de red de Ayre Acoustics, la L-5xe, y las primeras impresiones; en otro momento.

Hasta pronto.