"TIRO EN LA CABEZA"

"Tiro en la cabeza" es una película de Jaime Rosales. Jaime es el que está a la izquierda. A la derecha está Ion Arretxe, actor protagonista de la cinta presentada en el Festival de San Sebastián. La cultura se acerca de nuevo a la tragedia terrorista. NO comentaré la película porque no la he visto. Haré mi comentario sobre las palabras de Rosales, ayer por la mañan en Tele5, durante la entrevista con Teresa Campos en "La mirada crítica".
Dice Rosales que su propósito es humanizar al terrorista. Me parece bien. Lo hemos humanizado tanto que cuando las cosas van bien se le detiene, se le juzga, y se le mete en prisión si resulta condenado. Eso es humanizar. En otro tiempo los apiolaban en el lugar, o los ametrallaban en el bar. ¿Recuerdan los tiempos del GAL? Bien. Pero yo me siento incómodo con esas palabras de Rosales. ¿Por qué? Encuentro que hemos hecho y hacemos todos los esfuerzos por humanizarlos, mientras ellos son los primeros que se empecinan en no humanizarse. Así que creo que Rosales se ha embarcado en un proyecto negado por los propios sicarios de la banda.
Añade Rosales que intenta entender cómo los terroristas se han "abocado a una vida rocambolesca cuando podrían vivir muy bien". Esto ya no me preocupa en absoluto. Uno elige ser dentista, o intenta ser ingeniero, y tmbién es libre para empuñar una pistola. No hay determinismo que no se pueda doblegar con la voluntad. "Todos salen perdiendo", añade el director, que parece en esta frase como si hubiera llegado hace media hora de la galaxia de Orion. Claro, todos pierden, pero unos pierden más que otros. Ya van más de novecientos que han perdido todo, y a otros muchos les han destrozado la vida. Pero Rosales dice que su perplejidad se centra en por qué dos terroristas a los que humanizamos con esfuerzo dejan el chuletón y el sillón para volar cabezas de guardias civiles, de concejales, o de lo que sea.
Veré la película. Pero la explicación del director me descompone. Rosales es como el entomólogo que observa a la mantis mientras se traga a su pareja, y piensa: "¡qué idiota esta hembra, con lo bien que podría estar copulando una segunda vez!"