MÁSTER EN POLÍTICA ANTITERRORISTA
Mientras al ministro le preguntaban por la posición de algunos históricos que piden el final de las armas, las nuevas hornadas terroristas preparaban una bomba lapa. Unos quieren que se deje de agitar el árbol porque quieren salir de la sombre, y los otros le dan más fuerte. Los presos nunca han sido nada en ETA. Son pura moneda de cambio. NI eso. A la banda solo le sirven los terroristas muertos. Un pistolero al que le estalla una bomba, un mafioso que muere en un tiroteo con la Guardia Civil es un mártir. Y esos son los únicos que tienen valor para ETA. Los demás son sujetos incómodos, jubilados por la ley y las "fuerzas de ocupación".
Dicho lo cual, la ilegalización de ANV era fruta madura, immprescidible desde el día en que Zapatero les permitió que fueran legales, a ver si los chicos de la pistola se ablandaban. Después de unos años de marear la perdiz y perder el tiempo, hemos llegado al punto de partida. El gobierno avaló las listas de los proterroristas, y ahora están en 42 ayuntamientos. ¿Disolverán el gobierno de esos municipios?
A la sentencia, que llega tarde, ha seguido la clásica retahíla de declaraciones. La primera la de Ibarreche, que dice que esto no ayuda a la paz. ¡Quiá! Es lo que más contribuye a que nos dejen tranquilos. Después de la excursión que se ha dado el gobierno por los territorios de la kale borroka y las herriko tabernas, queda demostrado que lo que funciona es lo que Conde Pumpido llamó el "Guantánamo electoral": la ley y la policía, los tribunales y la Guardia Civil. Este master en política antiterrorista que le hemos pagado a Zapatero nos ha llevado un poco de tiempo, pero creo que ha aprendido. Bienvenido sea.