DÍA EXTRAORDINARIO; MÍNIMO CONSENSO

El tono era otro. Dicen que hablaron en términos "razonables". Eso es ya mucho, aunque ¡sólo faltaría! Han llegado a acuerdos en asuntos de renovación de los órganos judiciales. De nuevo el viejo pasteleo para repartir la justicia por cuotas. Han hablado de terrorismo, y Zapatero pronunció la frase que esperábamos desde hace cuatro años: la banda no conseguirá ningún rédito político por la vía de la violencia. Fue un suspiro, un porfín, un ¡ya era hora!
Pero no llegaron a nada en lo importante. Lo importante, ayer, era la crisis económica. Lo otro también, pero en asuntos de terrorismo ya habíamos visualizado que casi todo ha cambiado, con respecto a la legislatura anterior. Zapatero ha dado dos pasos hacia la posición de Rajoy, y Mariano uno, porque sólo ha vairado su tono: su posición es la misma.
Lo importante ayer era dar confianza a la sociedad española sobre nuestra capacidad de salir de esta. Y de eso no hubo nada, tan solo un desacuerdo manifiesto sobre los dineros públicos. Pero la crisis no sólo se combate con austeridad, sino con con políticas que tienen que ver con la apertura a la competencia, con medidas en el mercado laboral, y con planes a largo plazo en la educación.
Con la reunión de ayer ganamos todos. Me atrevo a decir que de los dos que aparecen en la foto, el que más mejora es Rajoy. Y quizá ese buen tono, si en septiembre se cumplen los acuerdos, y ganan confianza uno en otro, puedan volver a verse para tratar el asunto de la crisis con má solvencia, porque en septiembre llegan las rebajas, y no son las del Corte Inglés.