LA AMENAZA DE MONTILLA

El "buenismo" de Zapatero se ha encontrado esta vez con el "mercantilismo" de los suyos. No hay mejor cuña que la de la propia madera. Montilla, el "president", mira por lo suyo. Lo propio suele ser siempre la pasta, que es en el fondo la única patria que tiene vigencia y vigor. Ibarreche lo ha vuelto a demostrar: se ha gastado cinco millones de euros en la primera entrega patriótica. Les dice a los vascos que con consulta serán menos a repartir, y por tanto tocará a más por cabeza.
Algo así en Cataluña. Este fin de semana había fiesta en el PSC. Suele ser una balsa de aceite, pero ahora estamos en lo de los dineros,y hay que pedir. Zapatero subió a la tribuna y dijo una de las suyas: que con el nuevo sistema ganaremos todos, y bla bla bla. Lo mismo dijo cuando la negociación con la banda: que con más autogobierno habría más unidad de España, y bla bla bla. Pues no.
El primero que no se cree que ganaremos todos es el pillo de MOntilla. Tanto que después de hablar Zapatero subió al estrado para decirle en la cara que como le quiere, le va a hacer sufrir. ¡Y tanto! ¿Cuánto dinero quedará para eso que llaman solidaridad? ¿Cuánto para los gastos comunes de los servicios esenciales que debe prestar el Estado?
El primero en llamar la atención ha sido Ibarra, Rodríguez Ibarra. Dice que con la cesión del cincuenta por ciento seremos menos españoles. Claro. Él sabe mejor que nadie que la patria es la cuenta corriente, sobre todo si tienes tarjeta para sacar de la cuenta del vecino.