EL CASTILLO, DE NAIPES Y DE LISTOS

Fadesa. En otro tiempo las constructoras eran el pretexto para presidir los grandes clubes del fútbol nacional. Fue su gran momento. El poder se exhibía en ese circo romano moderno que es el balompié. Ahora se afanan en administrar la ruina de sus negocios. Tempus fugit, gloria transit.
Fadesa recibió la promesa balsámica de créditos "blandos" para salir del hoyo. Necesitaba 150 millones de euros. Pero, claro, la palabra de Zapatero se pronunció en tiempos de campaña electoral. Y en esos días, la palabra no vale nada, vale menos, desde luego, que los activos inmobiliarios de Fadesa.
El aviso es un mensaje a los que navegan en la tormenta economica: el Estado no salva a nadie. Zapatero ha elegido la vía de pagar subsidios, antes que sostener empresas. Hace bien. ¿No hicieron provisiones las constructoras? ¿No ahorraron para tiempos difíciles? ¿COn lo que ganaron, no pensaron en el día del fin de ciclo?
¿Y las cajas? Son el otro gran actor de este drama. Y ese directivo de Cajamadrid, Vela, le prestó mil millones, fue fichado, y luego volvió a la Caja.¿Cuánto perderá la caja de Blesa? También aquí las cosas no han hecho más que empezar. Y Zapatero que no tiene soluciones, más allá de negar créditos, como banquero prudente. Quizá por eso en las encuestas los españoles tienen la sensación de que la nave está pilotada en este tramo por un borracho.