LA CRISIS SE NOS QUEDA VIEJA

Ha llegado tarde. Ha sido nombrar la palabra crisis y ésta se ha quedado desfasada. La palabra que hay que arrancar ahora a Zapatero es recesión.¡Qué se le va a hacer! Ahora sabemos que ZP no cedió a las presiones cuando dijo la palabra maldita, no tuvo un lapsus. Sabía que en ese momento el mal menor era claudicar ante el término, porque lo que viene es peor. Pero lo que más nos inquieta es que ofrezca como garantía de salida de esta situación el hecho de que le dedica todo el tiempo que tiene a la economía. Las horas no son garantía de eficacia.
En su relación con la economía, Zp recuerda al inefable Maxwell Smart y sus aventuras con el zapatófono (siempre la zeta). ¿Me creerías.....?. Así comenzaba la frase más repetida por el personaje, que ahora vuelve a las pantallas. Ensayemos la frase con Zapatero. ¿Me creerías si te dijera que la inversión extranjera en España ha llegado a niveles estratosféricos? Pero en qué consiste esa inversión. ¿Será que están comprando bienes y empresas a precio de saldo? ¿Por qué si esa inversión es tan fluida no consigue frenar la caída del PIB y del empleo?
El gobierno da pasos tímidos, mientras que la realidad corre con zancadas largas. Zapatero parece un niño arrastrado por mamá camino del dentista. Se le piden acción y remedios. Si son buenos y eficaces nos dará igual el tiempo que dedique el presidente a resolver la crisis. Es más, si hace los deberes, se puede ir de vacaciones sin que los españoles que se van a quedar sin ellas le reprochen nada.