CONGRESO EN EL TANATORIO

Fin de semana de congresos, toalla y piscina. Todos al sol. Los que más, los de la foto, claro. No hay nada que una más que el poder. El Pesoe se ha ido hacia la izquierda, quizá por ofrecer una marca más nítida en el supermercado de la política, ahora que Rajoy se va hacia el centro. La cosa tiene también un perfil de trampa, por cuanto obliga al Pp a responder a cuestiones de ética, asunto en el que se le suele ver una cierta hipocresía y bastante temor a quedar mal.
Del congreso han quedado fuera los problemas reales, pero es que los congresos no se hacen para eso, se suelen convocar para otras cuestiones. Pero el ciudadano esperaba una respuesta al problema energético, a las cuestiones del agua, a la crisis económica. Frente a esto, Zapatero nos invita a consumir, a ser optimistas, y a lanzarnos al supermercado, donde la marca Pesoe se encuentra entre los lácteos sin grasa y los cereales con fibra para un desayuno que te activa.
Ahora que la socialdemocracia renuncia a resolver los problemas cotidianos, nos ofrece en su escaparate una buena muerte: tanto para el que se encuentra en el final de su vida, como para aquellos que quieren eliminar una vida nueva. Para ser un tanatorio socializado, los tres de la foto demuestran una entusiasta alegría por el resultado. Creo que ambos dos debates no están en la calle, como se suele decir. Ni los plazos son una reclamación de quienes están a favor del aborto, ni la eutanasia es un asunto que provoque manifestaciones ante los servicios de urgencias de los hospitales, salvo que se administre como lo hacía el doctor Montes.
Hemos echado de menos unas cuantas ideas y posiciones, ya que se trataba de derechos. Una de las más urgentes hubiera sido una respuesta al problema que tienen muchos españoles que no pueden elegir la lengua en que escolarizar a sus hijos. Sólo el poder puede mantener unido un conglomerado ideológico tan blando e inconsistente, tan irreal y ficticio. Ahora solo falta que el PP imite al Pesoe, que es lo que ha hecho en las últimas semanas.