EL CONGRESO DE LAS CORBATAS

Llega el Congreso socialista. A mayor gloria de Zapatero. Anuncian que hablarán de la eutanasia, del aborto. Nada sobre los problemas reales, mucho sobre algunos errores ideológicos en los que no solo van a persistir, sino que quieren ampliar. No van a tratar de la cuestión energética. Dice Ramón Jáuregui en Onda Cero que el partido no está maduro para estas cuestiones. De momento, por esta legislatura, se quedan en la cuestión cosmética de la corbata. Sebastián ya no se la pondrá en lo que queda de verano. Estos socialistas tienen una solución cosmética para cada problema grave. Quitarse la corbata es una forma de confundirse con el resto de los ciudadanos, una forma de disfrazarse de hombre cualquiera, como si ya no fuera ministro.
La crisis de la socialdemocracia se demuestra en la entrevista que La Razón le hace a Elena Valenciano. Hace una décadas habría pedido impuestos especiales contra los beneficios de la banca, y ahora los esgrime como prueba de que no estamos en crisis. Lo que no dice es que estos beneficios se obtienen fuera de España, porque España pesa ya muy poco en la actividad del Santander y del BBVA.
Como la vida va a ser un poco peor por estos pagos, el socialismo prefiere administrar las cuestiones que tienen que ver con la muerte: la eutanasia y el aborto. Morir será un poco más fácil. Ahora, como dice Pepiño, se van a ocupar de la dignidad más allá de la vida. Pronto administrarán el cielo. Del infierno ya se ocuparon, e incluso han conseguido que se olvide.