EL HOMBRE DEL "FÚRGOL"

El pesimismo no crea puestos de trabajo, ni mete goles. Quizá por esa máxima que él mismo ha acuñado, Zapatero pronostica un tres dos a favor de España en nuestro duelo contra Italia. Nuestro presidente, tan contrario a las previsiones de la economía, se atreve con los resultados del "fúrgol". Le debe de resultar más fácil mirar en la bola de cristal lo que ocurrirá el domingo que lo que nos espera en la economía. Al fin y al cabo, el "fúrgol" funciona como un juguete para hacernos olvidar las penas. Esta mañana, en la radio, algunos oyentes de Herrera en la Onda pedían, como Zapatero, una victoria, para despejarnos de la cabeza esta modorra de crisis.
Pero el fútbol es menos previsible que la economía, aunque la historia nos diga que desde hace ochenta años, los italianos nos han ganado todos los partidos oficiales. No conviene ser un fetichista de la previsión, que es lo que suele decir ZP cuando la previsión no le gusta. Yo creo que debía aplicar al fútbol el mismo principio que a la economía: el no tomar decisiones, y dejar que las cosas vayan por su cauce sin desviar el curso del río. Ha reunido a sindicatos y a empresarios, y les ha dicho que no piensa tomar medidas sin su acuerdo, lo que equivale a decir que no tomará ninguna decisión, y que se arrugará ante las que sean difíciles y no tengan el acuerdo de los trabajadores y de los empresarios. Y así todos serán responsables de lo que ocurrra, y del resultado de las medidas. A eso se le llama disolver el liderazgo en los "momentos de dificultad"
En lugar de hacer previsiones, ZP podría aplicar al partido del domingo la misma política: sentarse a negociar con los italianos y llegar a un acuerdo de consenso, y terminar con la manía de hacer previsiones, porque si el pesimismo no mete goles, cuando eres optimista te los pueden meter todos por la escuadra.