LA HUELGA SE EXTIENDE, TODO VA BIEN

Crisis es cuando la gente piensa que hay crisis. Es una obviedad. Hoy es el día en el que la crisis es más real. Hoy se piensa que los supermercados pueden verse desabastecidos. Desde ayer se cree que las gasolineras se quedarán sin combustible. Los camioneros han parado. Han puesto en marcha los piquetes, ese reducto autoritario del sindicalismo del siglo pasado. La crisis se ha convertido en miedo al desabastecimiento.
La solución de esta huelga le toca a Magdalena Álvarez. Ese es un mal comienzo. Sólo ella la puede agravar. Quizá es una forma de afrontar los paros. Se deja a Maleni que se encarga del asunto, y cuando está podrido el presidente se lo encarga a Mari Tere, que en dos días lo arregla para alivio de votantes. Puede ser una estrategia. Confirmaría el vuelo corto de este gobierno desde que comenzamos a escuchar la palabra crisis, hace de eso unos nueve o diez meses.
La crisis le estalla a Zapatero en forma de revuelta de sectores: la pesca, los transportistas, los taxistas, los ganaderos, los agricultores, y luego otros muchos. Los industriales del cemento, y todos aquellos que pagan una luz cada vez más cara vendrán después. Y los únicos que no se pueden poner en huelga, pero que también se rebelan, son los que pagan hipotecas, con el euribor cada vez más alto, inalcanzable para muchos.
Dicen los expertos que esta crisis durará hasta finales del 2010. Es tiempo suficiente para que el gobierno reconozca la gravedad de la situación y tome medidas. El pesimismo no crea puestos de trabajo, pero el principal factor pesimista es ver cómo el gobierno insiste en no reconocer lo evidente, y por tanto se niega a tomar medidas.