MARIA EMILIA CASAS, CONSULTORA

¿Qué tienen en común Ana Obregón, Los Miami (que no es una banda de música para bodas) y la presidenta del Tribunal Constitucional? En apariencia nada. Pero les une su presencia en el mismo sumario: un turbio asunto de una abogada acusada de encargar el asesinato de su ex marido, al que quería quitar la custodia de la hija que tenían en común. María Emilia se ha visto envuelta en el caso por su imprudencia.
Me cuentan que entre Dolores, la acusada de buscar sicarios para el crimen, y María Emilia, existe un fontanero. Todos tenemos un fontanero en nuestra vida, y algunos dos. Es una pieza ineludible de nuestra existencia. Se trata de un profesional con el que conviene llevarse bien. El caso es que el fontanero intercedió por su clienta, y le pidió a María Emilia, que la llamara. Y la presidenta, que es mujer dispuesta y generosa, la llamó. La conversación la grabó la Guardia civil, y de ahí viene el lío.
Dices los juristas que no existe materia punible, pero si una grave imprudencia. La pregunta es si podemos tener una presidenta del Alto Tribunal tan ligera de móvil, tan imprudente. Hay más preguntas: ¿qué habría hecho en el caso de que el asunto llegara al Constitucional como sugiere en su conversación telefónica?; ¿por qué recomienda a Dolores que vaya a un determinado despacho de abogados? , ¿qué hizo María Emilia cuando en lugar de Dolores la que le hizo la consulta con tono de reprimenda fue la vicepresidenta del gobierno, Teresa Fernández de la Vega?
María Emilia nos debe unas cuantas explicaciones. De momento hay que felicitar a ABC, que tenido exclusiva y que vuelve a demostrar que recupera el pulso bajo la dirección de Ángel Expósito, y que ha resistido a las presiones de María Emilia, que pidió que no siguieran con el tema, con el pretexto de que iban a hacer daño a la "institución". Y aquí también, María Emilia demuestra imprudencia.