MIRANDO AL CIELO

A nuestro presidente, le han vuelto a pillar. Dice una cosa para los micrófonos, y luego siente que nadie le cree y reconoce otra diferente en el pequeño círculo de los suyos. Para decir ante el Círculo de Empresarios de Barcelona que todo va fetén, y que no hay crisis, hay que tener mucha cara. Luego les dijo en voz baja que el pesimismo no crea empleo. Este hombre todavía no sabe dónde está. Es el paro el que crea pesimismo, y no al revés. No se trata de ocultar datos para que la realidad sea otra.
Lo que crea pesimismo es saber que tenemos un presidente del gobierno que se niega a reconocer la realidad. Lo que crea pesimismo es comprobar que en esta situación no se toman medidas, no se hace nada, y se culpa de todo lo que nos ocurre al exterior, a los americanos, o a los chinos. Lo que crea pesimismo es asegurar que el gobierno no puede hacer nada, nada más que mentir, engañar, ocultar la realidad, echar humo sobre el país para que no se vea la bolita del trilero.
Ahora llegan también las trampas en el solitario. Zapatero ha llegado a decir que si descontamos el precio del petróleo y el de los alimentos, nuestro crecimiento estaría muy por encima del dos por ciento. En este desprecio de la economía, provocado por su ignorancia, no quiere enterarse de que el gobierno ha perdido nueve meses, que no ha hecho nada, y que las consecuencias de la crisis empiezan a llegar a la puerta de los ministerios.
No se ha enterado todavía de que la condición primera para inocular optimismo en la realidad es reconocer que las cosas están graves, y que se van a tomar medidas, por dolorosas que sean, para corregir el rumbo.