FRANCO, ESE HOMBRE

Dice el ministro que el retraso de la Justicia viene de los tiempos de Franco, de la herencia del franquismo, de la estructura judicial que nos dejó "el caudillo". Franco sirve para todo. Incluso para sacar los colores de un rojo bermellón como Bermejo, que se sirve de la dictadura para intentar esconder sus incapacidades.
Dice Bermejo que todo viene de Franco, y es posible, pero eso querría decir que en los treinta años de democracia hemos sido, han sido incapaces de resolver lo que el general tenía resuelto, aunque ahora la moda sea echarle la culpa de todo lo que no son capaces de arreglar los que vinieron después.
Esto no es justicia ni es eficaz. Esta es una justicia que absuelve a los "albertos" y condena al chorizo que se levanta dos jamones por el método del alunizaje. Esta es una justicia que deja que diez mil casos prescriban por una huelga de funcionarios o permite que Acción Nacionalista Vasca asiente sus reales en los ayuntamientos vascos.
Estas cosas, querido ministro, no pasaban con Franco. Es verdad que en aquel tiempo no había libertades, había dictadura, el poder se pasaba los derechos por el forro, y se cometían arbitrariedades criminales. Ahora la arbitrariedad es democrática y se le echa la culpa al general, que siempre estará ahí como pretexto para todo, con una tumba abierta en la que cabe todo el polvo y la miseria de la democracia, que también los tiene.