EL PARO SUBE, SOLBES DESPIERTA, PERO VUELVE A LA MODORRA

Las últimas cifras del paro han tenido la única virtud de despertar un poco de su modorra a ese gato tontuno e indolente que es don Pedro Solbes. El ministro de Economía se acaba de dar cuenta de que las cosas están chungas, y bastante peor de lo que pensaban en el Gobierno. Digo yo que esto les debe de pasar por ser "fetichistas de la previsión".
Hace tan solo tres semanas que el presidente dijo que el peor dato de esta legislatura (de paro) sería mejor que el mejor de los datos de la época del PP. Esa previsión se hundió ayer con las cifras del Inem, de un plumazo. Estamos en niveles del año 87. Lo peor de esta situación no es que Solbes siga ronroneando en su siesta mientras le preguntan por la gravedad del incendio. Lo grave es que hemos perdido nueve meses porque el ejecutivo no quería ver lo que estaba a la vista de todos y negaba una realidad incuestionable.
Todas las medidas adoptadas hasta el momento son insuficientes. Hemos hecho una casa de paja para detener el tsunami. Sólo se han escuchado brindis al sol, incluido el de los sindicatos, que anuncian que no aceptarán una congelación salarial. Del paro no hablaron, a pesar de que saben a ciencia cierta que habrá más desempleo si en esta crisis se ponen rígidos.
Un gobierno que no abriera la oficina de nueve a tres, como hace este nuestro, estaría buscando unos acuerdos del tenor de aquellos de la Moncloa, que nos ayudaron a lidiar una crisis menos seria y grave que la de ahora