EL PRECIO DEL BARRIL DE AGUA (TIPO ARAGONESA)

Como el Brent. El agua se convertirá pronto en petróleo, y su cotización sube, en la vida política y en la económica. Marcelino Iglesias se ha puesto las gafas de sol para no ver, o para escudarse del trasvase permitido por el gobierno. Dos cosas: ese trasvase estaba contemplado en el Plan hidrológico Nacional de 2002, el que rechazó Aragón, con ese sentimiento hábilmente manipulado por los socialistas, que dejaron a los aragoneses sin plan y sin obras del centenario Pacto del Agua.
Si ese trasvase se hubiera hecho cuando se previó, la obra nos habría salido gratis: el 85% de los 180 millones de euros que costará se habría pagado con fondos europeos de cohesión. Hemos perdido cuatro años en los que no se ha hecho nada (ahí está Narbona, despedida del gobierno con pitos y silencio), y mucho dinero.
Ahora se abre de nuevo el debate del agua, cuando se ha permitido que algunas comunidades "blinden" los ríos, como si fueran patrimonio exclusivo de un territorio. Aragón ha confiscado las aguas de Navarra, de Cantabria, o de Castilla, por la contribución burgalesa. Ahora necesitamos un gobierno que tome el toro por los cuernos y sea capaz de arbitrar una solución que aporte cohesión.
Hay comunidades que producen agua, a las que se debe trasvasar renta para que produzcan más, y para que sean capaces de aprovechar mejor la que les cae, y otras que necesitan agua para su desarrollo, agrario, turístico, urbanístico. Esa es la realidad, y mientras no haya tráfico de agua en España, ya sea en trasvases o con barrilles, mantendremos vivio y abierto el viejo problema, el de tener que elegir entre subdesarrollo o cohesión territorial. La política mezquina ha vuelto a entrar en crisisk, y su principal defensor, hasta ahora, ha sido Zapatero.
Les dejo una pretunga: ¿será capaz de rectificar?