LLEGA EL GOBIERNO, CON SU PARIDAD BECERRIL

......y llega el gobierno con su paridad, con su ruido de cuotas, como oferta patente de la igualdad, con su promesa lírica de terminar con todas las desigualdades, como si todos fuéramos o debiéramos ser iguales. "Natura" sabe que no, que a unos dio y a otros negó, aunque yo conozco a un presidente de club de fútbol de éxito y gestas en Europa que cuando iba al colegio de los Escolapios, en la periferia de Madrid, era un zoquete sin talento aparente que se limpiaba los mocos en la manga del jersey. Y ahora, ya ven. Seremos iguales en derechos y en obligaciones, dentro de una desigualdad natural inamovible.
Me toca un pie que algún vecino de blog diga que es una conquista social que una mujer llegue al Ministerio de Defensa. No me preocupa lo más mínimo que lleve faldas o pantalones. Me interesa que sea una buena ministra, que tenga el poder ejecutivo de la "potestas" pero también la autoridad moral de la "autoritas" latina. Lo demás son memeces.
Aquí en Madrid tenemos presidenta, y una vicepresidenta, y unas cuantas ministras, y alcaldesas y plantearse a estas alturas del partido el sistema de las cuotas es una estupidez. En la última legislatura, ese reparto no nos dió más que grandes tardes de risa incontenible.
Mientras se elogia el desembarco de una fémina en Defensa, corre por ahí la especie de que Esperanza Aguirre es mujer ambiciosa a la que se le ha visto el juego, y que no tiene derecho a aspirar al gobierno del Partido Popular. Y quienes lo dicen lo afirman con un retintin machista, como si la ambición de crecer, las ganas de mando, fueran más reprobables en una mujer que en un hombre. A veces los que defienden las cuotas y los que atacan a Aguirre por su demostración de ambición son los mismos, lo que me lleva a pensar que proponen que sólo un tipo ideológico de mujer está legitimada para alcanzar puestos de responsabilidad.
Aguirre ha hecho bien en postularse, y hará muy bien en plantarse como candidata, y ha hecho bien en abrir el debate y hará mal si se arruga y lo cierra. Su gran asignatura para aspirar a ser un día presidenta del gobierno, es la de mantener el pulso, y no ceder a las presiones. Si un día llega a gobernar el PP, estoy seguro de que tendrá mas firmeza y más fuerza que Rajoy para sacudirse la incómoda compañía del botarate de la mañana y de ese líder extrauterino que se apellida Ramírez.