TAREAS DE LA LEGISLATURA

Antes de despertar de su éxito, el gobierno ya parece viejo. Lo es porque todo apunta a que tendrá continuidad con el anterior. Heredará similares vicios e idénticas virtudes, entre las que destaca la insólita capacidad para crear un problema para cada solución.
El primero en acumular tareas es el inefable Bermejo, llamado apara azotar a la oposición. Mientras siga, la voluntad manifiesta de Zapatero de alcanzar un pacto para renovar el Poder Judicial será agua de borrajas. Ha puesto en pie de guerra a los funcionarios, es incapaz de terminar con la huelga, y en su ministerio, aunque la chapuza en este caso sea andaluza, recae la responsabilidad de todo lo que ha ocurrido en el caso de Mariluz. El jueves el gobierno emitió una nota para lavarse las manos, como Pilatos. No se hacían responsables de los errores. "Excusatio non petita, acusatio manifesta". Luego Zapatero y Bermejo han llamado a Juan José Cortés, el padre, para decirle que llegarán al fondo. ¿Al fondo? En el fondo está la ley y el tratamiento benévolo a criminales abyectos. Por ejemplo con ese auto judicial en el que le decían que le dejaban en libertad con la condición de que en tres años no volviera a delinquir. El mal está muy al fondo. Y Zapatero siempre se ha caracterizado por quedarse en la superficie.
La otra tarea será la de poner coto a las bandas del crimen organizado. Lean el poderoso "MCMaffia" (Destino) de MIsha Glenny y sus pruebas de cómo España es un lugar ideal para los gánsteres, porque hay sol, se pueden hacer buenos negocios, y el delito se paga barato.