EL ÁRBOL SE SACUDE EN CALAHORRA

Vuelve la vieja estrategia: "unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces". el amago de defenestrar a Ibarreche ha sido sólo una celada. Sabido es que el PNV juega siempre con los tiempos: hay momentos para acelerar y hay otros para echar el freno, pero todos caminan en la misma dirección porque el volante del coche está atornillado para que a nadie se le ocurra variar el rumbo.
Desde que el nacionalismo es ese fantasma político capaz de inventar la historia para proyectar las pesadillas familiares en la pantalla del futuro su objetivo es "no ser un pueblo subordinado a España". Esa es la expresión que ha utilizado el "moderado" Urkullu en el Aberi Eguna, día de la patria vasca, inventado por aquel profeta beato que fue Sabino Arana.
El árbol es frondoso: tiene ramas capaces de abrazar más allá de la patria. Llegan sus brotes hasta Calahorra, y en esta primavera fría que se anuncia, las nueces han caído en la Rioja. Ahora dicen que van a retirar la consulta de Octubre a cambio de más autogobierno. Siempre la misma historia. Lo que les preocupa no es tener un diputado más o menos en Madrid sino mantener el poder en Vitoria. Y si para ello tienen que sacrificar a Ibarreche en el altar de la patria, lo harán. Decenas de miles de patriotas (es decir, que viven de la patria y sus presupuestos) son más importantes que un ciclista pedaleando en solitario.