¿CRISIS? ¿QUÉ CRISIS?

Un paso más hacia el abismo. Hace unos meses escuché a una alta personalidad internacional de las finanzas la confesión de que esta crisis iba a ser como la del 29. Una crisis de confianza, una crisis en la que iremos caminando hacia el fondo del pozo hasta que las autoridades internacionales confesaran, en un ejercicio radical de transparencia, hasta donde llegaba la mugre que habían acumulado. Y en esas estamos.
En nuestro país nos han estado engañando como a niños. O al menos lo han intentado. El viernes previo a las elecciones José María Fidalgo lo decía en Onda Cero: el lunes nos vamos a enterar de hasta dónde llega la quiebra del sistema. Aquí estamos. Todos lo sabían y entre todos lo negaron. Ahora verán cómo Solbes se convierte en el más pesimista. Le conviene.
Y en el PNV estamos a punto de contemplar un ejercicio magistral de "tira el juguete a la basura y còmprate otro". Ibarreche ha sido amortizado. Ahora sobra, estorba para llegar a un acuerdo con el PSOE. Y lo van a eliminar. eso sí, que parezca un accidente. En el continuo ejercicio de acelerar y frenar, los nacionalistas ahora frenan, pero sólo como una forma de coger impulso para la siguiente carrera.