UNA SEMANA DE TREGUA
Y llega la Semana Santa y es como si se hubiera aplicado la sordina a todos los mensajes. Hasta da pereza esa encuesta del diario de Pedro J., líder extrauterino de la derecha, que recomienda a Rajoy hacer una oposición más dura. El postulante a un segundo mandato habría sido blando, demasiado blando, cuando su público lo que quiere es leña de la dura. Losantos y Ramírez nunca podrán perdonar a Rajoy que haya hecho lo que le ha dado la gana, lo que le pedía el cuerpo, o más bien lo contrario de lo que decían por las mañanas los hasta ahora máximos valedores.
Quizá tenga razón Elorriaga, el que suele decir la verdad, ya sea aquí o en el Financial Times, cuando afirma que la posición de los dos luceros del alba periodística fue lo que más empujó a Rajoy a insistir en el liderazgo del PP y a no tirar la toalla. Este puede haber sido uno de los grandes aciertos del nuevo candidato a ser candidato. Y Aguirre, muy sabia, fue la primera en desmarcarse de la posición de los que la señalaban como la sucesora.
Ahora bien, recuerden aquella escena de El Padrino: "El primero que entre a felicitarte por la boda de tu hija, ese será el traidor".
De momento hay tregua. La Semana Santa ayuda. Luego vendrán los cuchillos.