TRAMPAS EN EL SOLITARIO

Las campañas sirven, al menos, para conocer algunas realidades camufladas por la marcha diaria de las cosas y las inercias del poder. De la misma forma que hemos conocido que Zapatero ha hecho trampas en el libro blanco que el lunes por la noche puso sobre la mesa del debate, hemos conocido que Soria es el autor intelectual de su propia historia. Las cosas no son como fueron sino como se recuerdan, y ahí está el ministro de sanidad para demostrarlo.
Lo de la leche. La semana se ha llenado de alemanes que dicen que sí, que la leche, la de vaca, está más barata en Alemania que en España, y aquí ni siquiera nos hemos molestado en pedirle a Bruselas que aumente la cuota que nos toca para poner en el mercado. En el libro blanco se ha utilizado una leche de oferta para intentar demostrar lo contrario, que el lácteo básico estaría más barato aquí que en Frankfurt. Es decir, que Zapatero habría hecho trampas en el solitario.
Lo de Soria. La foto de arriba es de un almuerzo mítin con las fuerzas vivas de Alicante. Le dejaron solo. No fue nadie. No está bien, porque estas cosas demuestran la confianza que tienen los empresarios en las victorias o derrotas. De la misma forma que el presidente de los empresarios de la Ceoe ya tiene cita para el lunes con Solbes, los de Alicante no creen que Soria se vaya a comer ni una rosca en Alicante. No le dejaron solo por "engrandecer" su propio currículum, sino porque recibieron consignas de quien tiene en el provincia más poder.
Otra más. La Universidad, algunas universidades está quedando en esta campaña a la altura del betún. Ayer, en la de Sevilla, se prohibió un acto político de Unidad, Progreso y democracia porque según el rector "no se podía garantizar la seguridad". La Universidad se arruga. Malas noticias