EL PRIMER QUEMADO

Rajoy ha cogido la bandurria. Cuidado. Hasta ahora era Zapatero el que, en expresión de Herrera, Carlos, cogía su guitarra para ponerse en plan lírico y aplicar a la realidad unas dosis de cursilería melosa.Ahora Rajoy le imita con lo de la niña. Me pareció una cursilada detestable, pero anoche hicimos una encuesta en Onda 6 y para nuestra sorpresa, el 91 por ciento de los que respondieron estaban a favor de "la niña" de Rajoy. Algunos están incluso convencidos de que Rajoy tiene una hija. Lo cierto es que hay un fenémeno de mímesis, de imitación, en el que uno y otro, Rajoy y Zapatero, quieren parecerse al otro.
Lo que espera el respetable es que se parezcan a sí mismos y que la realidad comparezca en el segundo de los debates porque del primero estuvo ausente. Ninguno de los dos habló de los problemas reales de los españoles. Zapatero ya no se parece ni siquiera al que fue. Anoche, en la entrevista de A3 era otro. ZP dijo que no puede predecir cuándo y donde terminará el cambio de ciclo económico. Hasta ahora decía que esto era transitorio y que en primavera los precios iban a bajar y los salarios subir. Ahora la incertidumbre le ha ganado la partida. Sin embargo, unas horas antes, Caldera anunciaba la obviedad de que el paro subirá en febrero, mientras intentaba paliar los efectos con la promesa de que es un bache pasajero. ¿A quién creer?
Menos suerte incluso parece tener el ministro Bermejo. Después de la soberbia de su ático reamueblado y redecorado con seis mil euros en jardineras y doce mil en tapicerías, ahora su mujer, funcionaria, de baja desde hace mes y medio por enfermedad, ha sido sorprendida bailando en un mítin de su marido. Bermejo, que nunca se ha puesto del color de su apellido, lleva una campaña clandestina. Por Murcia ha aparecido sólo una vez. Ahora vuelve a la sombra. Es el primer quemado de esta hoguera.