LA REALIDAD COMPARECE EL DÍA 3
Herido en el primer debate, Zapatero se refugia en la UGT. Ha suspendido dos actos de campaña para preparar el siguiente, el del día 3. Un hombre de estado debe tener siempre España en la cabeza. El día 25, todavía le faltaba alguna pieza. Fue incapaz de resistirse a la andanada de un Rajoy que le llamó mentiroso doce veces. Detalles después del debate: Zapatero no se paró ante los reporteros y se marchó a casa, dejando plantados a los directivos de su partido que le esperaban en Ferraz para festejar. No hubo festejo, tan sólo un Caldera más nervioso de lo habitual.
Por contra, Rajoy charló con los de las cámaras, que es siempre detalle agradecido por la tribu, y pasó por Génova para recibir los jaleos y el ballenato de los colombianos. Es curioso cómo esta aportación de los emigrantes se ha convertido en el himno de campaña de los populares. Para el día emerge una realidad atroz. En pocas horas se han sumado cuatro mujeres muertas por violencia machista. En el primer debate estuvieron ausentes. Nos vendieron una ley como el gran remedio, como si con una pastilla la desgracia desapareciera de nuestras vidas. No hubo tal. Más bien al contrario, las muertes han crecido año tras año. ¿Tendrán algo que decir? ¿Servirá la niña de Rajoy como metáfora para este paso? ¿Importan de verdad estas víctimas?
Detalle: no le conviene nada a Zapatero que sea Tomás Gómez, el alcalde de Parla, el que le palmea la espalda como un hooligan. El alcalde está bajo sospecha de organizar turbas contra los consejeros del gobierno de Madrid. Y tiene abierto un expediente por la Junta Electoral, por usar un coche de la policía para dar un mítin. NO te conviene, JOsé Luis.