Feas
Dice la gente que aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Dicen que las feas se quedan para vestir santos si no saben matizar su fealdad y ocultarla tras simpatía, diversión o ‘una gran personalidad’. Las feas están malditas; a las feas no les queda bien la ropa y, cuando se maquillan, parecen un espantajo al que hay que mirar de reojo. Las feas se lo piensan dos veces antes de mandar un currículum a una empresa que pide ‘buena presencia’. Las feas que consiguen un novio lo atan con cadenas de titanio para evitar que se largue y ellas tengan que buscar a otro. Las feas, por muy listas que sean, suelen ser unas fracasadas y sólo tienen una opción para ser felices: volverse guapas por fuera para que todo vaya estupendamente.
‘Qué tópico eres’ y ‘habría que verte a ti’, me diréis. Pero estaréis conmigo en que esto es lo que dice la tele. Si eres fea, vete a
Cambio Radical, hazte un

cambio de imagen en
El Patito Feo, auméntate los senos porque
Sin tetas no hay paraíso o espera que una nueva compañera de trabajo te cambie de imagen y te convierta en guapa. Que dejes de ser
Bea la fea para ser
Bea a secas, la que ha conseguido atar al guaperas de la oficina y convertirle en su abnegada, enamorada y servil pareja.
Cuando
Yo soy Betty, la fea se emitió en
Colombia, medio país estaba fascinado con
Beatriz Pinzón, ese horroroso ser de pelo graso, brackets, pobladas cejas, gafas de anciana y voz de adolescente en plena pubertad. Los espectadores del serial quedaron atrapados al minuto con la historia de una tía más cercana al troll que a una mujer pero que, a pesar de eso, triunfaba en el trabajo y en su vida personal. Vamos, demostrando que el hecho de ser incómoda de ver no era impedimento para conseguir llevar su vida adelante.
Pero claro, a todos nos gustan los cambios de imagen y
Betty tenía que ser guapa. La tangana que se montó en
Colombia fue de órdago. Incluso hubo diputados que faltaron a su sesión parlamentaria porque
Betty iba a ser guapa. Vamos, un acontecimiento mayúsculo que batió récords de audiencia. Aun así, se criticó que la serie tuviese que terminar con la transformación de patito feo a cisne. Pero vamos, que nadie es perfecto.
El éxito morrocotudo llevó a varios países a adaptar la serie, entre ellos
España. Y así nos encontramos ahora: con nuestra
Bea a seis días de ser guapa y con la
Betty americana a ocho de venir a hacer
más de lo mismo lo propio en
Cuatro.
Telecinco ya anuncia a bombo y platillo la transformación de nuestra fea patria, y programará su metamorfosis el domingo en prime-time, para que todo el mundo vea el cambio de la protagonista.
Paralelamente,
Cuatro anuncia también (de manera mucho más elegante, todo hay que decirlo, porque sus promos son veinte veces mejores que las de
Telecinco) que
Betty ya está aquí. La fea que lleva dos años con la gente en vilo esperando a verla guapa nos abandona para que venga su versión norteamericana para los fans no se queden huérfanos de fea mediática.
Yo confieso que jamás de los jamases he visto
Yo soy Bea, aunque parezca extraño. La versión colombiana me pareció en su día tan fabulosa que temía que la versión española me estropease a mi
Betty de
Ecomoda. De hecho, es el único culebrón que jamás haya visto. Pero lo curioso es que espero con ganas ver
Ugly Betty, qué queréis que os diga. La
ABC la ha convertido en una serie semanal, eliminando así el formato de serial, cosa que se agradece. Y, como yo siempre digo que
americans do it better, confío en que a esta nueva revisión del personaje de
Betty pueda sacársele mucha miga.
Además sale el espantapájaros de la
Beckham haciendo un cameo, ¿qué más se puede pedir?
- La noticia del día:
Dexter se estrenará este mes de junio en
Cuatro.
- Para llorar un poco:
Antena.Neox y Clan TVE ya superan a
La 2 en la TDT.
- Evento del día: A falta de nada más,
La Familia Mata. Porque lo demás, la verdad…
lunny.descarriado@portalmix.com