De las Mama Chicho al drama personal
Hay ciertas señales que, depende de cómo las analicemos, pueden vaticinar que se acerca el fin del mundo: el calentamiento global, el odio entre civilizaciones, la crispación política… incluso que
Belén Esteban monte un cirio en el programa de
AR para que
Pronovias le deje comprarse un vestido de novia de su colección es síntoma de la proximidad del
Apocalipsis. Otra de estas señales es el retorno de
Valerio Lazarov a la televisión. Este dinosaurio de la televisión que nos ha regalado momentos impagables en el catódico medio regresó a la actualidad televisiva con
Aeropuertos, la adaptación española del formato holandés
Hello Good-bye. Y no pudo haber tenido una idea más desafortunada.
El productor rumano, que revolucionó la
España de los setenta con el
Ballet Zoom y la de los noventa con las
Mama Chicho, el
VIP Noche o
El Gran Juego de la Oca, nos regala ahora un programa extremadamente alejado de esos formatos tan de los noventa con los que a muchos se nos llenan los ojos de lágrimas sólo de recordarlos.
Aeropuertos, pues, está más cerca del
Diario de Patricia que de maravillas como
La Quinta Marcha.

Presentado por
Juan y Medio (es lo que tiene haber firmado un contrato casi vitalicio con
Antena 3, que presentas hasta los call-tv’s),
Aeropuertos pretende ser un reflejo de las historias que se viven en esas instalaciones aeroportuarias. Cuando leí la noticia de su puesta en marcha, recordé un programa que emitían en el
Canal Viajar de
Digital + (creo) y otro que, durante una temporada, se pudo ver en
TV3. Ambos trataban de eso, de historias aeroportuarias, mostrando las jornadas de trabajo de los auxiliares de vuelo, los problemas que ocurren en un mostrador de facturación o lo que supone que un menor viaje solo de un país a otro. Vamos, una idea interesante para darnos cuenta de lo que sucede en estas instalaciones por las que la mayoría pasamos corriendo de un lado para otro con la maleta a rastras.
Pero no,
Aeropuertos no va de eso. Que a una empleada del check-in le monten un pollo tremebundo o que el valioso contenido de un equipaje llegue hecho trizas no son los casos a mostrar por el programa del descubridor de
Natalia Estrada. En
Aeropuertos,
Juan y Medio se acerca incansablemente a gente que espera su vuelo o la llegada de un familiar o amigo para preguntarles qué hacen ahí, por qué están ahí y cómo se sienten. Sin más.
El problema es la tendencia de rebuscar sin complejos en lo más hondo de la persona en cuestión, aprovechando que en ese momento se encontrará más vulnerable por la cercanía de un ser querido. Me explico: Se nos mostró el caso de una chica hondureña que estaba llorando sola y desconsolada al lado de uno de esos horrorosos e inútiles trastos que te forran la maleta en papel film como si de un puerro a medio cortar se tratase. El presentador se acercó a la chica para preguntarle qué le pasaba y, como era previsible, la joven estalló en sollozos y lágrimas mientras explicaba el por qué de su tormento: su hermano, al que no veía desde hacía años, venía de
Honduras para pasar unos días con ella. El problema era que no le dejaron entrar en
España al ver que había algo en su documentación que no estaba en regla. Consecuencia: le deportaban a la mañana siguiente. La chica, angustiada por el hecho de tener a su hermano a pocos metros y no poder ni siquiera verle, estaba desconsolada.
Mientras ella explicaba su situación,
Juan y Medio echaba sin compasión sal en sus heridas mientras que la cámara sacaba cada vez planos más cerrados de su rostro cubierto de lágrimas. Esto, señores, es morbo televisivo. Y gratuito, que duele más. Pero el colofón llegó al final de su intervención, cuando sacaron varios planos ralentizados de la chica, desconcertada y llorosa, en medio de una marabunta de gente que iba y venía. De fondo, como no podía ser de otra manera, se les ocurrió poner el tema
‘All by myself’. Un drama mayúsculo.
Además del caso de esta chica, presenciamos el reencuentro de una mujer con su novio, la espera de una familia a su nueva integrante (una niña adoptada en
China), un par de adorables monjitas que esperaban a una nueva incorporación a su convento y otro caso de familiares que esperan a alguien que será deportado.
Y luego
Valerio Lazarov tiene el valor de denunciar en una entrevista concedida a
Vertele que
“hay una oferta de televisión vulgar pensada para las exigencias de las chachas”. ¿Cómo era lo de la paja en el ojo ajeno?
- La noticia del día:
Física o química renueva, pero yo estoy más emocionado por coger vacaciones y pasarme unos días tumbado a la bartola.
- Para llorar un poco: La agónica retirada de
¡Allá tú!- Evento de la Semana Santa: La segunda temporada de
Roma en
Cuatro.
¡Felices vacaciones!lunny.descarriado@portalmix.com