Me hago viejo
Fue el segundo mejor estreno de la temporada. Casi un 21% de audiencia avalan a esta serie de institutos, adolescentes y profesores como una promesa para el prime time patrio. Os preguntaréis: ¿vio el
Lunny Física o química? Y yo responderé: sí, la vio. Aunque me aleje un poco del target de la serie (a mí las movidas de instituto me quedan ya un pelín lejos, la verdad),
Física o química merece mis alabanzas por tratarse de la primera serie en mucho tiempo en la que los actores que interpretan a los adolescentes son realmente eso: adolescentes. ¡Una oda a esa
Angy, con sus 18 añitos y su nulo talento para interpretar! ¡Tres hurras por esos niños con la cara llena de acné de verdad! ¡Viva! ¡Bravo!

Podemos decir que
Física o química es el
Compañeros de esta década. Eso sí, con un dramatismo de agárrate y no te menees. Si en las series de institutos de mi época (joder, qué viejo me siento) todo versaba sobre amores, desamores, botellones y marginaciones light (léase
Compañeros y
Al salir de clase), en
Física o química ya nos cascan un coma y un suicidio en el primer episodio. Así, sin más. Yo, la verdad, no sé si mi adolescencia fue en excesivo cateta o que los chavales que ahora tienen diecisiete años viven en una tiranía y un congojo que ríete tú de los institutos americanos.
Siguiendo con el concepto
Compañeros, servidor ha encontrado una extrema similitud entre este insituto y el mítico
Colegio Azcona. La entrada, los pasillos, las aulas e incluso el baño me parecen los mismos por los que pululaban
Quimi y
Valle hace una década. Servidor, que tiene amigos en esta apasionante etapa vital llamada adolescencia (por llamarle de alguna manera), ha aprovechado para hacer un pequeño sondeo sobre la serie. Resultado: si a mí me toca de lejos y me parece mucho más garrula que
Compañeros, a mi amigo el adolescente le parece la repanocha hecha serie. El colega se siente súper identificado con las diatribas vitales de esa gente (menudo pavor de instituto al que debe ir) y dice que hasta se emocionó y todo con las movidas de los chavales, especialmente con el suicidio del niño de los granos.
Conclusión: que aún no tengo ni 25 años y ya me estoy haciendo viejo. Me identifico más con las sufridas profesoras (quizás porque tengo amigas que se dedican a ello) que con los alumnos rebeldes, pasotas y gregarios. Y esto sólo es el primer paso: el día que alguien más joven que yo me llame de usted juro que me da algo. Qué asco, qué mierda y qué horror de paso de tiempo, cojones. ¡Ah! Y la serie, pues a mí no me ha atrapado (como habréis podido comprobar), pero el fenómeno fan latente que ya empieza a aflorar puede que tenga una muy larga vida.
- La noticia del día: Acuerdo entre guionistas y estudios de
Hollywood para poner fin a la huelga.
- Para llorar un poco: Me he bajado el primer capítulo de la cuarta temporada de
Lost y aún no he tenido tiempo de verlo.
- Evento del día: Nuevo capítulo de
House.
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