Tetas, tetas, tetas
No os asustéis por el título. No me he vuelto un obseso ni un vicioso de las glándulas mamarias femeninas. Como los más avispados ya habréis deducido, el tema de este post versará sobre la nueva serie de
Telecinco,
Sin tetas no hay paraíso. Serie con la que, por cierto,
Telecinco ha ejercido un notable y, a la vez, curioso ejercicio de autocensura. Me explico: No sé si os habréis fijado en que la cadena que dirige
Paolo Vasile ha evitado en todo momento citar el nombre completo de la serie en sus promos. Es decir, que la palabra ‘tetas’ aparece bien grande en pantalla pero la voz en off evita pronunciarla. Claro, se entiende que el concepto ‘tetas’ es mucho más perjudicial para la mente de un menor que llegar a casa tras el cole y encontrarse con
Está pasando y sus historias de muertes, malos tratos y asesinatos.
Telecinco: Doce meses, doce causas.
Dejando de lado la tontería esta de no decir ‘tetas’ en la tele, la serie parece ser que cuajó en la audiencia que sintonizó
Telecinco para ver el estreno de la semana. Más de un 21% de los espectadores se dedicaron a descubrir
Sin tetas no hay paraíso, probablemente más atraídos por el título de la ficción que por la trama que tras este se podía esconder.
Para los que no la vieron, explico a grandes rasgos: una adolescente del extrarradio (aunque con una pinta de pija tremenda, misterios de la tele) vive acomplejada por el hecho de no tener casi pecho. Para intentar superar su tormento, se dedica a quitarse y ponerse rellenos del sujetador. Eso es motivo de burla por parte de algunas de sus compañeras de clase, un puñado de arpías que le llaman ‘rellenitos’ (algo muy de culebrón sudamericano; no obstante esta

serie está inspirada en la original colombiana).
Catalina, que así es como se llama la pechiplana, no parece darle demasiada importancia al grupo de perras de las que, por cierto, se rumorea en el barrio que son más putas que las gallinas. Y no están demasiado equivocados, no… la capitana del grupo quiere largarse de ese barrio tan antiestético y con tan poco glamour a costa de lo que sea. Y pudiendo coger el metro y plantarse en la plaza de Sol, la niña decide que se va a acostar con señores ricos para que la mantengan y le pongan un pisito. Vamos, que la capitana de las lagartas es puta, y de lujo.
El caso es que ésta (que creo recordar que se llama
Jessica) tiene el ojo puesto en un ex habitante del barrio que se fue hace años y ahora ha vuelto forrado de pasta. El colega, que además está de buen ver, se convierte en el objetivo de la víbora poligonera y lo toma como su pasaporte a un coqueto apartamento en la calle Serrano. El caso es que el hombre este, además de rico es un narco y un proxeneta de no te menees (amén de conocer a la pechiplana por ser la hermana de uno de sus amigos de la infancia). La pechiplana recuerda el amor que en su día sintió por el amigo de su hermano e, ignorando a lo que se dedica, decide ir a conquistarle para ser su mujercita y vivir juntos forever and ever.
Jessica, la mala, ve que
Catalina está
que se le hace el coño moscatel enamorada del chulo del barrio y pone la maquinaria a funcionar: El narco da un fiestón en su chalet para recibir a unos capos de un cártel colombiano y rellena su vivienda de alcohol y de putas (una de ellas, la mala-malísima).
Jessica le dice lo de la fiesta a
Catalina y ésta (que se cree que va a ser una reunión de amigos con sándwiches de paté, limonada y el
Singstar) miente a su madre para ir. Ya en la fiesta, la mala la hace pasar por mujer de vida alegre ante el pez gordo de los narcos colombianos… y ya la tenemos liada.
¿Prometedor, verdad? Pues la verdad es que con acento venezolano y estética ochentena la serie ganaría mucho más. El esquema es sencillo hasta decir basta (chica pardilla engañada por una loba para conseguir al hombre de sus sueños), pero no pinta mal del todo. Por en medio hay una subtrama policial y otra referente al hermano de la pechiplana pero que no es ni la mitad de interesante que la de las trifulcas entre adolescentes malvadas. En
Telecinco no se podrá decir ‘tetas’, pero parece que la serie va por buen camino. Aunque en la tele nunca se sabe.
- La noticia del día: David Summers y
Natalia Millán serán jurado en
Tienes Talento.
- Para llorar un poco: Ivonne Armand y sus tetas también estarán en
Supervivientes.
- Evento del día: La final de
Tú sí que vales.
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