No habrá Supermodelo 2008
Ni supermodelo, ni supermaromo, ni supertravesti, ni super-nada. Cuatro se ha cansado de ver a jovenzuelas pizpiretas correteando arriba y abajo de una pasarela dirigidas por una estilista bizca que se pone zapatos de tacón en la cabeza. Ya no habrá más Valerio con falda poniéndoles huevos en los talones a chicas adolescentes en edad de merecer. Ya no veremos más a Rouzic sacando fotos imposibles a niñas monas mientras habla con su acento de chef remilgado de La Sirenita. Y, gracias a Dios, ya no veremos a Judit Mascó presentando tan rematadamente mal a su particular manera y con menos gracia que un armario empotrado. Señoras y señores, Cuatro ha decidido finiquitar la factoría de modelos por los (dicen) bajos índices de audiencia.
Mientras que el año pasado Supermodelo se convirtió en el programa más visto de la emergente cadena de las modernas progresistas, este año no ha llegado a las expectativas deseadas. Porque para el año pasado un share medio de 7,5% era la repanocha vestida de lagarterana, pero para el curso actual esta cuota de pantalla ya se ha quedado pequeña (sobre todo si la comparamos a los insultantes datos de audiencia de House o Kyle XY). Al ver que la cosa no terminaba de despegar, y después de gastar tantos dineros en el nuevo plató y los castings, la cadena de Sogecable llamó al señor Zeppelin y le dijo “dame más o te vas a tomar vientos”.
Y Zeppelin dijo “o ponemos a las niñas en tetas o lo convertimos en un Gran Hermano de postadolescentes”. Vamos, que blanco y en botella. Potenciaron las lágrimas, los dramas, las crisis y los Oh-Dios-mío-no-soy-guapa por encima de las habilidades en modelaje, fotografía o fotogenia. El resultado: un programa que cada vez más se parece a un sainete de barrio que a America's Next Top Model. Preparadísimos enfrentamientos entre profesores y jurado, curiosas decisiones de El-Kum y compañía que parecen alterar el orden establecido pero que, en verdad, está todo más preparado que un sobre de Sopinstant.
Yo no sé si a los seguidores habituales del programa os pasa lo mismo que a mí, pero yo cada vez le encuentro menos interés al programa. Ya no me importa quién ganará ni quién puede hacer qué. Las galas no me parecen en absoluto interesantes y cada vez se me hacen más largas las casi tres horas y media que se tira Judit Mascó haciendo ver que es presentadora. Me aburren ya los estilismos de Cristina y sus gritos de señorita Rotenmeier, me fastidia la estúpida tirantez de Daniel “hombre-ñu” El-Kum y la vulgaridad arrabalera de Vicky Martín Berrocal.
Realmente, me parece una decisión bastante acertada que Supermodelo se quede en dos ediciones porque, si en este año ya hemos visto como se provoca descaradamente a las chicas para que lloren y así poder sacar un vídeo de eso, miedo me da pensar qué podrían hacerles el año que viene para conseguir carnaza. En fin, que fue bonito mientras duró y que las chicas que queden aprovechen, porque puede que lo más cerca que estén de ser modelos sea esto.
- La noticia del día: Gominolas baja siete puntos (horreur) respecto a la semana pasada.
- Para llorar un poco: Escenas de matrimonio se estira hasta las once de la noche... y sigue siendo líder.
- Evento del día: Continuemos con Kyle XY.
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