Génesis
- … ¿Diga?
- ¡Mari, cómo estás! ¿Te pillo en mal momento?
- Qué va cari, estoy aquí en casa viendo la tele. ¿Qué me cuentas?
- Ay hija no sé, es que tengo aquí a mi Paco viendo la Fórmula 1 y nena, como que no puedo con ellas.
- Uy, no me digas más. Igualico igualico que mi Jose. Qué furor. Por cierto, ¿qué tal de lo tuyo?
- Mira, no me hables, no me hables. Que cada día estoy más jodía.
- ¿Aún no se ha acordado?
- ¡Qué se va a acordar este cenutrio! Vale que casi no nos vemos a lo largo del día pero, joder, es que ha sido nuestro aniversario…
- Qué fuerte.
- …¡hace dos semanas! Y el muy imbécil aún tiene el valor de preguntarme que qué me pasa, que me ve así como rara de un tiempo a esta parte.
- Uy, de un tiempo a esta parte, será pedante…
- Eso es culpa de la madre, cari. Claro, tanto club de campo y tantas reuniones con los espantapájaros de sus amigas que me lo ha apijado y ahora suelta memeces como ‘de un tiempo a esta parte’.
- Si es que el dinero lo corrompe todo, nena. A la que la suegra se compra el primer par de zapatos que no es del bazar chino del barrio ya se cree que es la duquesa de Alba.
- Pues tiene el mismo intelecto, la tía.
- Hay que ver, lo que agilipolla el dinero.
- Y no te creas que porque su madre haya convertido a mi Paco en un quiero y no puedo va a cambiar sus modales, qué va. El tío pretende que, aunque yo también trabajo fuera de casa, le tenga una cerveza bien fresquita preparada al llegar con su cuenco de olivas…
- ¡No me digas!
- …con su cuenco de olivas y la cena haciéndose en mil pucheros. Porque claro, el señorito está tan bien acostumbrado que no creas que acepta cenar una tortillica a la paisana de las de toda la vida con su tomate aliñao, no te creas… Quiere sopitas y cosas en papillotte, que a ver qué coño es eso de la papillotte…
- Pues cocerlo en el horno dentro de un embalaje de papel albal cerrao hermético, cari.
- Joder hija, qué experta.
- Es que me veo al Arguiñano, y quieras que no, pues se aprende.
- Se aprenderá todo lo que tu quieras, pero sólo si tienes tiempo de verlo…
- Cari, que yo también trabajo fuera de casa, ¿eh?
- Ya, pero si mi jefe me ve poniendo la tele mientras como de táper delante del ordenador, me defenestra.
- Si es que no ganas para disgustos.
- Hay que ver…
- Uy mira, ¡anuncian Gran Hermano!
- ¡Anda, sí! A ver… qué fuerte lo de la Melania y el italiano, nena…
- Ya te digo, dónde se esconderán estos hombres…
- ¡No me digas que el italiano te pone!
- No lo sabes tú bien… es oírle hablar y me sube un nosequé…
- Uy por favor, no seas ordinaria.
- ¡Ordinaria tú, rica!
- Digo ordinaria porque hija, si estuviese forrado, lo entendería… pero este italiano la tendrá de palmo pero es un pelagatos.
- Y luego soy yo la ordinaria, cari.
- Bueno nena, que te dejo ya, que mi marido está empezando a rebuznar algo.
- ¡A ver si es lo de tu aniversario!
- No caerá esa breva, Mari, no caerá esa breva.
- Bueno nena, que nos vemos, ¿vale?
- Venga, a ver si encontramos un huequito para esta semana. ¡Un beso!
- Besos, ciao.
Y José Luis Moreno pensó… ¿por qué no hacer unos sainetes sobre discusiones maritales?
- La noticia del día: Camera Café, a diario a partir de enero (¡viva!)
- Para llorar un poco: Preparan la versión televisiva de Star Wars.
- Evento del día: Gran Hermano, cómo no.
lunny.descarriado@portalmix.com