El nuevo House
Cuatro suele atinar bastante con sus programas, series y magazines excepto raras excepciones. Pero los golpes de suerte que tiene de vez en cuando son, cuanto menos, curiosos.
House y
Anatomía de Grey se convirtieron en las dos series abanderadas del éxito de
Cuatro. Parecía ser que el público de modernas con
iPod de
Cuatro se pirraba por culebrones médicos y por doctores
cabrones un poco bruscos. Faltaba otro bombazo para la cadena y llegó en forma de chico sin ombligo que amaneció un buen día en una selva, en pelota picada y cubierto de arañazos y una asquerosa capa de mugre salival. Es
Kyle XY, la nueva serie de la cadena de
Prisa.

Y yo no sé si es que soy una persona con una capacidad adictiva impresionante (tendré que entrar en
rehab, como
Britney) o es que tengo menos juicio que el asesino de la katana. El caso es que serie que veo, serie que sigo. Como un autómata. He de confesar que
Kyle XY no lo vi justo el día de su estreno; no recuerdo por qué avatar de la vida cotidiana. El caso es que al domingo siguiente, en una de esas tardes de hastío en las que te da pereza hasta ir a la nevera a por un yogur, me encontré con que repetían los dos primeros capítulos de
Kyle XY. ¡Mira qué bien!, pensé. Me lié un cigarro y me predispuse a dejarme lavar bien el cerebro por la serie que tanto éxito había tenido. Dos episodios, un té y unas cuantas dosis de nicotina después, pude emitir mi veredicto. No mata, pero entretiene.
De momento la serie está bien. Engancha, y eso es bueno. Como todas (o casi) las grandes de series que salen últimamente: un misterio misterioso que abarca toda la temporada y que se resuelve (o no) en el último capítulo por el viejo método de todos los cabos atados. Y mientras tanto, la audiencia se vuelve loca especulando, se multiplican los foros de discusión en los que la gente especula… y vamos, lo de siempre.
El intríngulis en
Kyle XY es, cómo no, de dónde leches ha salido este chaval que un buen día amaneció con el culo al aire en medio del bosque y que no tiene ombligo. Y he de confesar que no es que saberlo me tenga en un sinvivir, pero sí que es verdad que tengo ganas de ver el episodio de hoy a ver qué novedades habrá. La serie está bastante bien escrita, con muchas ingeniosas ocurrencias (cómo le pide
Kyle a la madre el zumo en el primer episodio). Los actores hacen realmente un buen trabajo, especialmente el hijo pequeño,
Josh.
Pero, para mi gusto, lo más interesante de la serie son las reflexiones de
Kyle acerca del mundo el general. Él, totalmente virgen en todo, desconoce incluso la función de la mentira y sus por qués, y sus primeros meses de ‘vida’ deberá descubrir el mundo que le rodea, el por qué de ciertos comportamientos humanos y la razón de ciertas reacciones fisiológicas. Es curiosa la mirada de
Kyle acerca de los acontecimientos del mundo, pensando que nos complicamos la vida cosa mala cuando todo podría ser mucho más sencillo si no le diésemos tantas vueltas a las cosas. Pero el hombre, por muy de laboratorio y sin ombligo que sea, es un ser social. Y
Kyle tiene que acabar acostumbrándose a cómo funciona la vida real.
La serie promete, y sólo espero que no me pase como con
Cinco Hermanos… que comenzó siendo interesante y me terminó pareciendo un bodrio de tres al cuarto. ¿Culebrón? Pues sí cari, pero con un envoltorio bonito.
- La noticia del día: Telecinco mueve
RIS al martes y
Hermanos y detectives al domingo.
- Para llorar un poco: No habrá nueva temporada de
Perdidos en
USA hasta febrero de 2008.
- Evento del día: En
Gran Hermano se va una chica de oro, entra el actor portugués y nuevos nominados.
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