Al límite
Ya hace tiempo que se anunció la noticia, pero es ahora cuando me decido a hablar (escribir) de ella. Sabemos que los realities llevan, de por sí, asociados el concepto polémica: pasó con aquel programa holandés en el que se supone que una mujer buscaba a la persona más adecuada para que le donase un órgano (algo que finalmente resultó ser una tomadura de pelo al respetable para concienciar al ídem de la importancia de la donación), pasó con el concursante fallecido en el
Supervivientes nigeriano… y ahora con el programa
Kid Nation. Un reality cuyos protagonistas son los niños. Y sin supervisión adulta, que mola más.

La grabación de los episodios de este concurso ya ha desatado las iras de propios y extraños, y no sin razón. La cadena americana
CBS tuvo la feliz idea de reunir en un pueblo fantasma a unos cuarenta niños de entre ocho y quince años y les ha hecho pasar cuarenta días solos. Durante ese periodo, los niños han tenido que desarrollar todas las tareas necesarias del día a día sin la intervención de personas adultas: trabajar, cocinar, organizarse, etc. ¿Os acordáis de aquel episodio de
Los Simpson en el que los niños se perdían en una isla y montaban su propia sociedad al margen de los adultos? Pues eso, pero en verdad.
La idea puede parecer graciosa, ver a un puñado de críos solucionándose la vida a sí mismos… y eso es lo que debió pensar el iluminado directivo de la cadena que decidió llevar adelante este proyecto. El balance de tal experimento es tan triste como indignante: cuatro niños ingirieron por error lejía, una niña se hizo un esguince y otra se quemó cocinando. La madre de esta última niña decidió presentar una queja por posibles actos abusivos contra los niños y violación de las leyes sobre el trabajo de menores. Tendrá valor la señora.
Me la imagino como la típica ama de casa de
Louisiana (es un poner) que manda a su hija a los concursos de belleza tipo
Little Miss Sunshine y luego se queja de algo que ella misma podría haber evitado. Evidentemente, la queja interpuesta por la anónima madre no ha prosperado ya que la
CBS, en un admirable ejercicio de maquiavelismo televisivo, ya se cubrió bien las espaldas (contractualmente hablando) para que no les pudiesen empapelar fácilmente.
El caso es que cada crío recibe 5.000 euros por la participación en este reality, dinero que evidentemente va a parar a las arcas de los progenitores de la criatura. La señora madre de la pobre niña que se quemó cocinando debió habérselo pensado dos veces antes de llevar a su hija a ese programa.
Aunque hay una duda que asalta a este pobre cerebro de trapo… ¿seguro que no son actores? ¿Seguro que no es una trampa más del sistema televisivo?
Mirad, si no, este vídeo… y juzgad vosotros mismos.
- La noticia del día: Fallece
Emma Penella, la entrañable
doña Concha de
ANHQV.
- Para llorar un poco:
La noria, en todo su esplendor.
- Evento del día: Supermodelo 2007, evidentemente.
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