La tele de mis vecinos
Si hay algo más repugnante que un pelo rizado en la sopa son los vecinos molestos. En eso pensaba yo el domingo por la noche mientras veía La que se avecina, sustituta descafeinada de ANHQV. Cuando empezó la serie nodriza no creía yo que podían pasar tantas cosas en un bloque de edificios, pero conjugo la fauna que me he ido encontrando a lo largo del tiempo y resulta que sí, que la gente está como una regadera y cuando aprieta el calor más todavía.
Rememorando, recuerdo haber vivido justo al lado de unos quiero-y-no-puedo, enfrente de un borracho sexagenario que no limpiaba ni de casualidad, de un matrimonio de ancianos (él sordo y ella chafardera) dignos de pertenecer a la corresponsalía catalana de radio patio, de una casera que te espía por la mirilla… Recuerdo además tener de compañero de piso a un napolitano de sospechosas conductas narcóticas y a una obsesivo-compulsiva con menos capacidad de interacción que un pez de colores.
Y todos podemos enumerar una retahíla de conductas extrañas o personajes particulares que nos hemos encontrado en nuestra vida, es quizá por eso por lo que una serie como Aquí no hay quien viva caló tanto en esta sociedad nuestra, tan dada a mirarse el ombligo y joder a los demás. A primera vista parecerá que las situaciones están llevadas al límite (y así es), pero si las analizamos fríamente parten de una base tan real como la vida misma.
En mi casa, por ejemplo, prima la televisión del vecino sordo por encima de la mía propia. El hombre, que está como una tapia, pone la tele a todo trapo para poderla oír, y eso me ha llevado a desarrollar una habilidad poco estudiada en la ciencia occidental: escuchar dos discursos distintos y procesarlos a la vez para no perder comba de ninguno. Así, los lunes controlo lo que pasa en mi culebrón favorito y en Mira quién baila; los sábados de sofá veo una película mientras oigo a Ángela Portero poner a parir a alguien… y así. Lo más curioso del tema es que la esposa, que precisamente sorda no está porque se entera de todo, está enemistada con todos los vecinos que viven encima de ella (yo vivo enfrente, así que me salvo de la criba). A punto la he visto de tirar al perro de la de arriba escaleras abajo, he presenciado amenazas de denuncia a la comunidad entera por una sospechosa lluvia de colillas en el patio de luces, insultos a quien le da al telefonillo con demasiada virulencia aunque no le estén llamando a ella…
Vamos, que en mi vida me he encontrado con un matrimonio como los Recio, con una vecina como Paloma Cuesta, con un Mariano, con una Alicia, con una doña Concha, con matrimonios como los cuquis de LQSA… Por suerte, la gente no está tan desequilibrada o, al menos, toman los suficientes psicotrópicos como para ocultarlo de puertas para afuera.
¡Ah! Y mi más sincera enhorabuena a los lectores merengues ;)
- La noticia del día: Fallece el Fary a los 69 años. Que nos espere muchos años.
- Para llorar un poco: Antena 3 emitirá el reality de Paris Hilton y Nicole Ritchie. Lo que faltaba.
- Evento del día: Hoy me apetece un Hormigas Blancas, mira tú...
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