Sobre el estreno de La Que Se Avecina
El domingo, un 28,8 por ciento de la gente que estábamos viendo la tele en la franja comprendida entre las 23h y la 1h de la santa madrugada, teníamos sintonizada Telecinco para ver el episodio piloto de la serie más cacareada últimamente: La Que Se Avecina. No os negaré que un nerviosismo curioso embriagaba todo lo que viene siendo mi cuerpo de trapo, más que nada porque cuando se suele hablar tanto de una serie, muchas veces acaba predestinada a la papelera de reciclaje (acordémonos pues de Ellas y el sexo débil).
El caso es que mi primera sorpresa llegó a las 21.30 cuando, para mi sorpresa, empezaba Camera Café. Ahí ya vi que el lunes un servidor sería un zombie que vagaría por la oficina cual alma en pena con ojeras de oso panda por quedarme a ver una maldita serie. Gajes del teleadicto, suponemos. El caso es que después de ver el estupendo último capítulo de Aída en el que nuestra querida chacha vuelve a coquetear con el alcohol, comenzó la secuela de ANHQV.
Y sondeando por las webs adelante, he descubierto cosas curiosas en cuanto a la valoración que hace la gente. Según una encuesta en la web FormulaTV, el 66% de sus usuarios declaran haberles gustado el capítulo piloto de la serie, mientras que en Vertele son más exigentes. La mitad de los que han opinado sobre la serie consideran que es precipitado pronunciarse sobre la calidad o no de la serie, mientras que de la otra mitad, el 60% dice que no les gustó nada y el 40% restante, que sí. ¿Os ha quedado claro? A mí tampoco.
El caso es que la serie barrió, pese a lo intempestivo de su horario, con un rotundo 28,8% de audiencia. Cosas a apuntar desde la subjetividad que me caracteriza: para mi gusto la serie no pinta nada mal, todo lo contrario. Hay que tener en cuenta que se trata de un episodio piloto pero en el que ya empiezan a darse situaciones totalmente surrealistas y a apuntar maneras personajes que darán que hablar: sobre todo el de Berta Recio, interpretado por Nathalie Seseña. Esa vecina de arriba completamente conservadora, maniática, estirada… vamos, una tocapelotas en toda regla.
Luego tenemos a los de antes interpretando personajes prácticamente idénticos a los de ANHQV. Por mucho que se empeñen, Mariví Bilbao y Gema Cuervo siguen siendo Marisa y Vicenta, mientras que Eduardo Gómez sigue siendo Mariano, así como Emma Penella sigue cargando contra José Luis Gil de aquella manera tan característica suya, sólo que en LQSA le tiene como yerno. Sofía Nieto sigue trabajando igual de mal que en la anterior serie, sólo que aquí deja de ser una hija descarriada para ser una aprendiz de peluquería histérica y más insegura que la faja de María Teresa Campos.
Es cierto que la nueva serie se ha visto altamente beneficiada por estrenarse justo después de uno de los bastiones de audiencia de Telecinco, Aída. Falta por ver si este episodio piloto habrá bastado para fidelizar a la audiencia y conseguir repetir el éxito de ANHQV… Por mucho que digan que segundas partes nunca fueron buenas.
¿Y, a vosotros, qué os pareció?
- La noticia del día: Antena 3 adquiere los derechos del concurso decano en Estados Unidos, Jeopardy!
- Para llorar un poco: Gillian Anderson, Scully en Expediente X, dice que detesta la televisión. Curioso que lo diga ella, que de no ser por la caja tonta, vete a saber dónde estaría.
- Evento del día: A ver House se ha dicho.
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