Sobre Cambio Radical
Vivimos en la era del retoque, eso está claro. Todos hemos cogido una foto nuestra, la hemos puesto en el Photoshop y nos hemos dedicado a quitarnos el rojo de los ojos, a blanquearnos los dientes, a eliminarnos manchitas o granos, a aumentar el brillo y el contraste para disimular imperfecciones… los más expertos incluso te quitan papada, te hacen los ojos más grandes, te adelgazan los brazos, te ponen un escote más prominente o el culo más respingón. Cuando la fiebre del Photoshop comenzó en este, nuestro mundo, ya sabíamos qué hacer y qué no hacer gracias al auge de la cirugía estética. En los ochenta comenzaron a popularizarse los liftings, los implantes mamarios y las rinoplastias, siendo Cher la gran abanderada mundial del mundo del bisturí para fines estéticos. No hace tanto nos hablaban de que la diva se había extirpado dos costillas para tener más cintura y de que se había retocado el ombligo y nos echábamos las manos a la cabeza. Ahora, incluso se anuncian en televisión y cotizan en bolsa.
Hemos llegado a un punto en el que no nos conformamos con pasar por cuarenta filtros nuestras fotos y aplicarles centenares de herramientas diferentes. Todo eso ya no vale. El otro día aparecía en las noticias que en España se realizan al año 400.000 operaciones de cirugía estética. Y eso, queridos, no es moco de pavo. Ponerse más pecho, cambiarse la nariz, quitarse las orejas de soplillo, ponerse mentón, realzar los pómulos, subirse el culo o limarse las caderas es algo que está a la orden del día y estúpida es la celebrity que no aprovecha los recursos que ofrece la cirugía estética para estar perfecta. Y como pasa con todo, las modas pasan de las elites más pudientes a las capas más populares de la sociedad.
Es por eso por lo que llega ya a nuestras pequeñas pantallas el programa Cambio Radical, presentado por Teresa Viejo (un gran ejemplo de cambios radicales, por otro lado). Sigue, pues, el esquema predefinido: primero Ana Obregón se pone tetas, corre el rumor de que le revienta una en un avión, la gente se acostumbra a ello, la hija de la pescadero se aumenta el pecho, la vecina realza sus senos, tu hija te pide tetas nuevas para su decimosexto cumpleaños… y ya la tenemos liada. ¿Próximo paso? Era inevitable, el reality.
¿Funcionará? Vete tú a saber. Aluvión de solicitudes sí que las han tenido, pero que uno pida pasar de ser el feo de los Hermanos Calatrava a George Clooney no asegura que vaya a ver el programa. También, por supuesto, influirá mucho el formato. Me huelo que será un formato al más puro estilo Antena 3, es decir, una gala con colaboradores que opinan y Teresa Viejo presentado fragmento a fragmento el vídeo de la concursante en cuestión para que, posteriormente, aparezca en plató dispuesta a que la plástica presentadora haga rebotar sus pómulos con los de la operada al intentar darle dos besos previos a la consabida entrevista.
Mientras leéis esto, que lo sepáis, nuestros michelines aumentan, se empiezan a formar nuestras arrugas, se nos caen pelos, la piel pierde flacidez y se nos descuelga el trasero. Pero hay que saber envejecer, porque si no acabas como Sara Montiel.
- La noticia del día: voy a barrer para casa. Tenemos nuevos contenidos en la sección de televisión de Portalmix, con una portada actualizadita y un montón de cosas nuevas. Además, me chivan que en breve tendremos una sección de noticias de tele en la que vosotros mismos podréis ponerlas. ¡Qué cosas tiene el internés, oye!
- Para llorar un poco: LaSexta dedica la friolera cifra de 15 horas de su parrilla de mañana al Barça-Madrid. Rediós.
- Evento del fin de semana: Os contaré un secreto: para combatir la resaca dominical me trago con patatas el programa Decogarden. Ver las horteradas que hacen con cuatro tablas y una tela de flores me encanta.
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