La crisis de Telecinco
Lo que al principio eran meras especulaciones, ahora las informaciones de la supuesta crisis en Telecinco se van tornando realidad. Como comentaba Manuel de Luna en El Periódico de Catalunya, la cadena de Fuencarral no pasa por sus mejores momentos. El problema de base es que parece que ya no les funciona el esquema de realities y famosos después de ver que la fórmula de fines de semana compuesta por la tríada Aquí Hay Tomate Weekend, Díselo a Jordi y El Buscador se va a pique. Además, la cancelación de la tercera edición de La Casa de Tu Vida y la suspensión de la nueva edición de Supervivientes tampoco ayuda a que la cadena de Paolo Vasile esté demasiado contenta.
Cojamos, por poner, la parrilla de un día cualquiera en Telecinco. De hoy por ejemplo. A las nueve de la santa mañana, La mirada crítica. Está bien, es lo que toca en una cadena generalista. Pero cuando termina el informativo, empieza la debacle. Llega Ana Rosa con sus Esenciales y sus colaboradores, y se tiran cuatro horas hablando del reality de turno, de exconcursantes de realities, de famosos varios y de sucesos truculentos. Luego, las noticias. Cortitas, sólo 20 minutos, no vaya a ser que se nos despierte el cerebro.
Después, el Tomate, como está mandao. Un programa que ha ido alargando su duración sensiblemente cada día hasta llegar a la hora y media. Después, el culebrón de Yo soy Bea, que dentro de poco llevará un año de emisión ininterrumpida (los actores deben estar extenuados). A continuación, llega el escuadrón de la muerte integrado por Emma García, Karmele Marchante, Lydia Lozano y Raquel Bollo. Dos horas y media más de cacareo sobre lo mismo de lo que habló la esencial Ana Rosa, pero haciendo ver que actualizado. Y para que nadie se enfade, una dosis de polígrafo, que nunca viene mal.
Luego aparece Jesús Vázquez y su ¡Allá tú!, el concurso para el que se necesita menos cociente intelectual de la historia de televisión. Lorena abre la caja de Manoli de Cáceres y así pasamos un rato liberados de corazón. Luego, el informativo vespertino. Bien cortito, porque como ya tenemos el cerebro como una croqueta no es cuestión de conseguir que empiece a licuarse. Pero llega Camera Café, renacemos cual flor marchita (léase con el acento de Kent Brockman de Los Simpson) y pasamos el mejor rato telecinquero del día.
¿Se iba a quedar esto así? ¡No! Peor. Peor y más negra. Los asesinos siempre vuelven al lugar del crimen, y Jorge Javier también. De repente, aparece una hormiga blanca paseándose por la pantalla del televisor y ya la hemos liado. Se ponen a hablar de cualquiera de las reinonas de la prensa del corazón (véase Isabel Preysler, Carmen Martínez-Bordiú, Lolita o nuestra bienamada Pantoja). Dos horas y cuarto de comadreo insustancial repasando la biografía de señoras cuya máxima virtud ha sido ser nieta de o esposa de (no me refiero a la Pantoja o a Lolita, ojo).
Y cuando son las dos y cuarto de la madrugada estás sentado en tu sofá, con los ojos en blanco, soltando espumarajos por la boca y creyendo que Miguel Temprano te espía por el agujero de la cerradura. No conozco a nadie que se haya tragado toda la parrilla de Telecinco al completo, pero seguro que acabaría así: con camisa de fuerza y en una habitación acolchada.
- La noticia del día: Mariano Rajoy acepta ser entrevistado por televisión. Lo hará en Antena 3, en prime time, y de mano de Gloria Lomana, directora de Servicios Informativos.
- Para llorar un poco: Que la muerte (chapucera) de Lucía en Los Serrano incremente la audiencia de la serie en un millón de personas.
- Evento del día: ¿Y si hoy vemos La2?
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