Quedan 72 días
Para el festival de Eurovisión, claramente, no para la cosecha del nabo silvestre. El próximo día 10 de mayo se celebrará en Helsinki la semifinal del festival, en la que participarán los países que en la anterior edición no pasaron a la final y los que quedaron en la parte más baja de la tabla, a excepción de España (y olé), el Reino Unido, Francia y Alemania. ¿Por qué? Porque estos cuatro países somos los que más dinero ponemos en el festival. Y pluralizo porque es RTVE quien pone pasta, y ésta la saca de los queridos contribuyentes, es decir, nosotros. El caso es que el día 12, después de decidir quién es seleccionado, se celebrará la gran final en la capital de Finlandia. Y allí actuarán, aunque aún no sabemos en qué orden porque no se conocen todavía todos los representantes, nuestros representates: Nash (ehem).
Visto el nivel que llevamos en las últimas ediciones, cualquier cosa por encima del puesto número 20 ya sería un triunfo apabullante. El caso es que, después de la polémica elección de Las Ketchup el año pasado, RTVE ha decidido callar bocas montando el tinglado padre: Misión Eurovisión. Un programa que ha tenido una audiencia más bien mediocre pero que ha aguantado el tirón hasta su gran final, el pasado sábado. Y Nash salieron victoriosos con el tema I love you mi vida, una canción compuesta por Antonio Sánchez, Rebeca (sí queridos, la del Duro de pelar), Thomas G:sson y Andreas Rickscrand. Puede que la canción nos guste más o menos (a mí me parece bastante cutre, la verdad), pero el caso es que detrás de ella está un señor que sabe mucho de las lides eurovisivas, Thomas G:sson. Este hombre es sueco y ha compuesto varias canciones para representantes de su país. Sin ir más lejos, la canción que llevó la sueca Carola el año pasado (Invincible, con la que quedó quinta) está firmada por este hombre, y puede que eso nos dé la simpatía de lo que viene siendo Escandinavia.
Pero claro, como en todo concurso que se precie, la polémica está servida. En este caso, la final de Misión Eurovisión tuvo a dos bandos enfrentados: los que defendían a la madrileña Mirela y los acérrimos de Nash. ¿Y dónde va uno a encontrar la polémica? En los foros. El caso es que hay, como siempre, los que denuncian injusticia por la elección de Nash debido a que Mirela tiene una voz mucho más potente (en eso estoy plenamente de acuerdo), si bien es cierto que muchas veces la voz no lo es todo. Pero el argumento más extendido es la queja de que no puede ser que las quinceañeras se gasten el saldo como poseídas para que su grupo favorito nos represente en Eurovisión.
A todo esto, me gustaría a mí también decir la mía. Si las quinceañeras desean dejarse el saldo para que Nash vaya a Helsinki, que lo hagan, allá ellas. Lo máximo que puede pasar es que esa quincena no se puedan comprar la Super Pop. Y si son votaciones, lo son y punto. Pero en honor a la verdad hay que decir que la voz de Mirela es mucho más poderosa y embriagadora que la de estos cuatro chicos, que tampoco es que destaquen por su fabulosa imagen, precisamente. Vamos, que no son unos callos pero tampoco modelos de Calvin Klein, para qué engañarnos. Con esto vengo a decir que no estoy ni con unos ni con otros. Para mí, la mejor representación hubiese sido Mirela con Tu voz se apagará. Vale que el rollito árabe está ya muy visto, pero ponerla a ella rodeada de maromos de torso aceitoso hace que la representante en cuestión arañe algún que otro voto. De todos modos, suerte a Nash… a ver si conseguimos, al menos, el puesto número 20.
- La noticia del día: Telecinco es la cadena más vista del mes de febrero pero con una cuota de pantalla inferior al 20%, algo que nunca hasta ahora había sucedido.
- Para llorar un poco: Vuelve Lluvia de Estrellas a TVE. Yo no gano para disgustos, de verdad.
- Evento del día: Cinco series compiten por el prime time, a saber. MIR, Sin Rastro, Prison Break, Cuéntame y Anatomía de Grey.
lunny.descarriado@portalmix.com