Castigados sin tele

Vuelve el Lunny con un lavado de cara pero tan sarcástico como siempre, comentando la tele nuestra de cada día.
Diario de un Lunny en Londres (II)

Episodio II: El pene perfecto.

Tumbado en la cama es como estaba. Y patidifuso es como me quedé. A una hora muy tardía para lo que son los ingleses (las once de la noche), la telecinquera Channel 4 me sorprendió con un programa que no pudo evitar que me quedase pegado al televisor de mi habitación de Londres sin lavadora para que yo me lavase. El magno programa que empezó se titulaba “The perfect penis”, o lo que es lo mismo: “El pene perfecto”. En mi perfecta ignorancia llegué a creer que se trataría de un reportaje sobre Nacho Vidal o Rocco Siffredi, pero nada más alejado de la realidad.

El caso es que el programa (según me enteré más tarde) era el primer episodio de una serie de tres (y yo con estos pelos), en el que se recogían los testimonios de cuatro sujetos humanos (masculinos, claro está), a cada cuál más particular. El primero de ellos era un hombre, americano él, que sufrió una depresión de caballo hace años por circunstancias que no venían al caso. El hombre, aburrido y asqueado, pasaba largas horas en su casa y se dedicó a tirar de su pene día tras día. De tanto tirar, su órgano creció casi cinco centímetros (no lo probéis en casa, niños) y ahora se dedica a comercializar su método vía Internet. Evidentemente, el hombre salió de su depresión con ganancias incluidas y un pene más largo.

El segundo era el típico musculoso de gimnasio, el típico chico bien hecho que en una discoteca hace que el género contrario y su mismo propio se giren y se lo coman con los ojos. Pues bien, este chico tenía complejo de pene pequeño y decidió invertir unos 4.000 dólares en extender su pene quirúrgicamente. Para ilustrar la operación (truculenta y con todo lujo de detalles), aparecía un simpático urólogo que explicaba cómo se lo harían. El caso es que con un par de cortecitos en el bajo vientre consiguieron que su pene (el del cachas, no el del cirujano) pareciese más largo al estar más separado de la parte púbica. El urólogo, chistoso él, le aconsejó que se depilase el vello púbico para que así su elemento masculino pareciese más grande todavía.

Pero el tercero me dejó completamente anonadado. Patidifuso, podríamos decir. Le presentaron como un joven que paseaba por la calle, pero al que su parte paquetil se bamboleaba exagerada y sospechosamente a través de su pantalón. Acto seguido, entrevista convencional con el tío en cuestión, que confesaba ante la cámara ser adicto a inyectarse (atención) silicona en lo que serían sus testículos y su pene. Pero no un par de chorrillos tontos, no… El tío se sacó sus cosas con alegría y por poco me caigo de la cama al ver esa especie de gigantosis cojonera (con perdón). Sus testículos parecían dos bolsas de mandarinas (juro que no exagero) y su pene, reposado él, una botella de coca-cola de dos litros achaparrada. Fue una visión horrorosa, incluso asquerosa. No me podía creer lo que veía. El hombre se los aguantaba con las dos manos (recordemos el dicho: “Teta que mano no cubre, no es teta sino ubre”) y sonreía feliz y orgulloso de ese saco de patatas que tenía por escroto. Madre mía. Esa noche tuve pesadillas.

A la mañana siguiente, después de meterme en remojo unos diez minutos en la bañera, activar el hidromasaje para que penetrara (no seáis malpensados, polamor de Dios...) mejor el agua en mis fibras y frotarme como un poseso con una pastilla de jabón Lagarto, bajé a desayunar. Olvidé que los ingleses son raros y por error me tomé zumo de arándanos con la tostada. Aproveché la coyuntura y tomé huevos con bacon. Me dieron arcadas al recordar al Mr. Pene de la otra noche. Regresé a las tostadas, me tomé un café que sabía a gasolina aguada y me largué a dar vueltas por Londres. En plena calle, un anuncio de un reality que emiten actualmente y que se titula “How clean is your house?”. Tomé nota de la hora y me juré a mí mismo verlo. Mientras, me dirigía calmadamente a hacer un par de compras antes de mis entrevistas.

Sé que vosotros tampoco podéis olvidar al tío de los huevos de elefante.

lunny.descarriado@portalmix.com

Publicado el: lunes, 04 de diciembre de 2006 17:59 por tvmix

Comentarios

Anonymous ha opinado:

Por que los tios se empeñan en tener el pene tan grande? una cosa es tenerlo minusculo.. xo de ahi a inyectarse silicona.. nose, me parece excesivo, xo aun asi, aunk de asco.. tu forma de contarlo hace q resulete comico..

la proxima q sera? el relality?

sigo esperando algo de Dani Rubio, y de Risto ;)

un saludo!!

eres la leche!!!
# diciembre 4, 2006 22:17

Anonymous ha opinado:

Pedazo penazo... a ese no se le va a poder levantar de tanto peso que lleva arriba, cuando se la sacude despues de ir al baño provoca ventoleras, oho my god!!

Te sales luny!!
# diciembre 4, 2006 22:37

Anonymous ha opinado:

Hola a todos, en especial a ti Lunny!!!!!!!
Primero decir que soy novata en leer tus articulillos, pero decirte que día tras días es lo primero que hago al entrar a trabajar, eres increible y tus criticas me parecen muy acertadas. Ojalá yo escribiera como tú!!!!
Pues nada, sólo decirte que no brille más tu ausencia en esta página porque tus lectores (al menos yo) nos quedamos algo triste.

Un beso
# diciembre 5, 2006 7:49

Anonymous ha opinado:

Hola Lunny,

Y mira que a mi me ha venido una pregunta a la mente al leer lo del "hombre elefante". Por casualidad no hablaría en euskera, no?? Hubiera sido un puntazo, que una vez enseñadas sus partes, hubiera dicho:
- Ostia, joder! como los de Iñaki, pues!! (que conste que soy vasco y yo no tengo semejante "patoaparato".

Estoy esperando con ansia tu visión del reality tan majo que pareces haber descubierto en Inglaterra, que seguro, si triunfa, en breve tendremos en Spain.

Por cierto, tú no habías ido a London a cubrir el estreno de una película?? Por qué no nos hablas de ella?? ay ay ayy
# diciembre 5, 2006 8:03

Anonymous ha opinado:

qué fuerte me parece... ¿hay alguien que haya querido acostarse con ese homre? seguro que lo contratarán para pelis porno, pero esto es como lo de sabrina sabrok, que va exhibiendo sus pechos de record guiness por todo el mundo
en fin, lunny, espero que tu retina de plástico no haya quedado muy afectada
besos***
# diciembre 5, 2006 15:50

Anonymous ha opinado:

Muy buen artículo, tengo que estar de acuerdo con Laury, mas de uno nos iremos haciendo adictos a entrar por aquí y echarnos unas risas que siempre bienen bien al comienzo del día :)
# diciembre 5, 2006 16:26

Anonymous ha opinado:

¡Qué escándalo! Habría que ver dónde puede meter ese hombre los genitales! (en hielo le vendría bien, desde luego). Pero lo del tío que venció la depresión estirándose el pene también merece una noble mención... Un viaje interesante, sí.
# diciembre 6, 2006 18:31
¿Qué opinas?

(requerido) 

(requerido) 

(opcional)

(requerido) 

(requerido) 
 

Notificación de comentarios

Si quieres recibir un email cuando se actualice este artículo, por favor, regístrate aquí

Suscribir a los comentarios de este artículo RSS