La noticia ha saltado hoy como un resorte fatídico. Dos reporteras de la agencia de noticias
Europa Press estamparon su coche ayer por la tarde contra un árbol mientras perseguían a
Gonzalo Miró (para quienes no lo sepan, hijo de la realizadora
Pilar Miró y novio de la
Duquesita de Tous, Eugenia Martínez de Irujo). Lo importante es que las dos periodistas evolucionan favorablemente, pero no deja de ser chocante (y nunca mejor dicho) que se llegue a este punto por conseguir la imagen de un famoso conduciendo. Ni que fuese
Sara Montiel haciendo una tabla de gimnasia ideada por
Jane Fonda, oye.

Lo curioso es que la semana pasada, una reportera del programa
Sábado Dolce Vita tuvo que ser ingresada en urgencias debido a que (agárrense) la hermana de la ex alcaldesa de
Marbella cerró la puerta de su coche teniendo la reportera el micro y la mano dentro. El resultado: un crack bastante importante por el que la chica ha tenido que ser operada y todo. Algunos dirán: peligros de esta profesión. Algunos culparán a los famosos. Otros dirán: eso les pasa por meter las narices en donde no les llaman. Y yo digo que
me la trae al pairo, que no estoy aquí para juzgar si las tomateras lo hacen bien o mal. Lo que yo me pregunto es: ¿en qué momento un ser humano decide que quiere dedicarse a ser tomatero?
Sólo pensemos en el reportero catalán del
Tomate de la barba de chivo. A ese hombre, que parece salido de un chiste de
Arévalo, no me lo imagino con cinco años menos y deseando ir a escuchar los trapos sucios de gente tan fashion, glamourosa, in y trendy como
Juanma y David de La Casa de tu Vida,
Cristina Rapado, la inconmensurable (e inabarcable)
Carmen de Mairena o la tía de
Jesulín de Ubrique que vive en
Barcelona y es más pobre que una rata.
Tener que perseguir a famosos, saberse su vida y milagros para que cuando les abordes en el aeropuerto poderles preguntar algo mejor que “cómo estás”, chuparse guardias interminables a las puertas de sus chalets suntuosos de la
Moraleja o aguantar que esperpentos patrios como
Cachuli, la
Pantoja,
Ramoncín o
Sara Montiel te insulten a la cara.
Mamá, yo no quiero ser tomatera. Quiero casarme con la hija de
Ángela Portero y heredar la
Agencia Korpa para putear a los pobres chicos que trabajen para mí.
- La noticia del día: La nueva temporada asoma la nariz.
Channel nº4 es el primer magazine que vuelve de vacaciones.
- Para llorar un poco: Andrés Montes comentará los partidos de liga en
LaSexta. Vaya estrés, por Dios.
- Evento del día: reposiciones, reposiciones, reposiciones, reposiciones y reposiciones. Si echáis de menos a
Juan Cuesta, hoy reponen
Aquí no hay quien viva. Hace falta valor para echar de menos a ese hombre...