Ayer quedé con mi amiga la
bruja Lubina para tomarnos unas copas de suavizante. Recordamos los tiempos en los que yo formaba parte del proyecto inicial de
Los Lunnies en
TVE, y me felicitó por mi labor aquí en
Portalmix. Mientras ella me halagaba y yo no cabía en mí mismo de orgullo (cabe decir que me cayó la del pulpo por dejar
Los Lunnies), un móvil sonó en la lejanía. Aunque los seres de trapo tenemos un oído poco potente, lo sentí como si estuviese a mi lado. Nada más y nada menos que la sintonía de las
Mamachicho en versión polifónica avisaba a un incauto de que alguien le llamaba.
Instintivamente, visualicé en mi mente a esas cinco jamonas que aparecían sin razón aparente en el plató del magazine
Tutti frutti meneando sus poco cubiertas carnes. Y claro, eso me trajo recuerdos del primer
Telecinco, de
“la cadena amiga”…
Humor amarillo con su
chino Cudeiro y el
laberinto del Chinotauro,
Pressing Catch con
Hulk Hogan y los
hermanos Sacamantecas, los miles de versiones de
VIP Noche en las que
Emilio Aragón puso de moda el esmóquin con zapatillas blancas,
Su media naranja conducido por el gran
Jesús Puente…

Mención especial merece
Y tal y tal, ese programa de los primeros noventa presentado por
Jesús Gil y Gil, mentor de
Cachuli y
Marisol Yagüe en el arte del vandalismo, la premeditación, la nocturnidad y la alevosía.
Gil conducía ese programa en un jacuzzi rodeado de sendas jamonas sonrientes que sacaban pecho, como si se tratase de una versión casposa y cañí del magnate de playboy,
Hugh Hefner. O el primitivo
Telecupón, con esas azafatas de falda corta, escote generoso, pelos cardados y cachas prominentes, que anunciaban con soltura y poderío las unidades de millar mientras a algún miembro del jurado se le escapaban miradas furtivas a la delantera de las azafatas.
También era memorable
Entre platos anda el juego, un híbrido de humor y cocina presentado por
Juanito Navarro y el surrealista personaje de
Doña Croqueta. Y si hablamos de mezclas extrañamente explosivas, hay que mencionar el glorioso
Goles son amores, presentado por
Manolo Escobar. Sin comentarios…
Pero uno de ellos era el programa definitorio del
Telecinco de principios de los noventa. La mayoría de la población de este país sólo recuerda que se titulaba
¡Ay qué calor!, que
Eva Pedraza aparecía haciendo el mono por ahí y que, en un momento dado, aparecía una tribu de hembras al estilo
Mamachicho, pero aquí bautizadas como las
chicas Chin-Chin, que lo único que hacían era despelotarse mientras una cámara les hacía zoom a las tetas.
Así era el
Telecinco de la época del rumano
Valerio Lazarov: galas y tetas. Quién pudiese volver a esa opulencia de la carne, a ese segundo destape, y dejarse de insustancialidades como
Dolce Vita,
A tu lado o
el programa de Miss Perfecta (
Ana Rosa, claro). ¡Que vuelvan las
Mamachicho! ¡Que vuelva
Y tal y tal pero conducido por
Julián Muñoz! ¡Queremos otro
VIP noche! ¡Y lo queremos ya!
- La noticia del día: ¡Mudanzas parrilleras!
Los hombres de Paco (
Antena 3) se pasa a los lunes,
El traidor (
Cuatro) a los viernes y
Teletipos (
Telecinco) se larga tan rápido como llegó.
- Para llorar un poco: las cinco horas que duró ayer
Bailando con lobos (
Antena 3), aunque eran más para volverse majara que para llorar.
- Evento del día: Un nuevo recluso se incorpora a
El coro de la cárcel (
TVE1).