Sopor veraniego
Ya se sabe que en verano la televisión entra en una especie de adormecimiento tonto post-sardinada en la playa. No sabemos qué ver, nuestras series se terminan, y los programadores nos dejan con el culo al aire ante las pesadas noches veraniegas en las que uno no tiene planes. Porque yo, aunque sea de trapo, suelo tener mis planes.

Las consecuencias son claras y ya las estamos viendo: programas que de por sí son propicios a dejarnos el cerebro como una croqueta se vuelven más de encefalograma plano. Muestras: durante el pegajoso estío,
Víctor Sandoval (el gritón del debate de
Supervivientes) sustituye a
Jorge Javier Vázquez en la presentación de
Aquí hay tomate;
El diario se queda sin
Patricia y se vuelve
de verano, con la conducción de alguien menos pérfido que la confesora de las Chonis patrias. Es lo que tienen los programas que aluden al nombre de su polivalente presentadora, como
El programa de AR. La susodicha se va a dedicar a relajar sus carnes prietas gracias a los
Esenciales Ana Rosa mientras
Màxim Huerta y
Óscar Martínez conducen el magazine de marras titulado más originalmente si cabe como
El programa de verano.
Luego llegan los estrenos reblandecedores de cerebro, como la esquizofrenia de culebrones latino-españoles (las dicotomías Rebelde/Rebelde Way o Yo soy Bea/La fea más bella) que pueblan la pantalla. Pero la tele en el fondo es inteligente. La tele sabe que puede tirar de la cuerda hasta cierto punto, pero tiene que dar algo de recompensa, no sea que vayamos a abrir un libro y la caguemos per secula seculorum.
Para ello, nos programan el fascinante, etílico y erótico-festivo
Libertad vigilada, nos dan pildoritas de los castings de
OT para que vayamos haciendo boca, estiran hasta el imposible el filón de
Supervivientes e intentan que nos creamos que la tele veraniega no es una barbacoa de series antiguas y películas malas, sino una maravilla del entretenimiento patrio con programas de tanta calidad como
Los Más o las galas tipo
Murcia, qué hermosa eres. Pero siempre nos quedará el recuerdo del
Grand Prix. Ese programa que este verano no volverá a
TVE1, cadena que nos separará de
Ramón García, las vaquillas, los padrinos, las patatas calientes y las competiciones garrulas y catetas entre
Villacebollos y
Cantorrodao de Abajo. Notad de nuevo el sarcasmo en estas palabras, claro…
- Noticia del día: Libertad vigilada consigue un espectacular 28,5% de share en la jornada de ayer (suma y sigue) y casi 4.000 personas se han presentado al casting de
OT en
Sevilla.
- Para llorar un poco: El culo de
Buenafuente en la revista
¡Sorpresa! Para ver fofeces, nos compramos gelatina Royal.
- Evento del día: Mujeres desesperadas en
TVE1. Vale, no es nada especial, pero más calidad que otros subprgramas tiene, no?