No hace falta comentar que las televisiones se enzarzarían si pudieran en batallas campales por la audiencia. Eso es algo que todo mortal y ser de trapo conoce, entiende y comprende a su manera. Y también sabe todo el mundo que el verano suele ser el cementerio de los buenos programas, las buenas series y los buenos propósitos en general...
Y seamos sinceros, quien lo tiene más jodido es
TVE1. No en vano se ha tomado esta semanita para estrenar programa tras programa como si de una churrería se tratase. El lunes, gran premiere de
Hasta que la tele nos separe, presentado por
Paz Padilla, en el que tres parejas de recién casados se juegan el viaje de novios. El martes,
Los Morancos han regresado a la tele de todos los españoles para hacer lo único que -a mi juicio- saben hacer: travestirse. Ayer miércoles, estrenaron
El coro de la cárcel. Un
OT en el trullo, vamos... ¿os imagináis a un
Vaquilla o un
Dioni cantando el Despierta de
Edurne? Y hoy, la puntillla:
Empieza el espectáculo, con
Míriam Díaz-Aroca. ¿Os acordáis del hiper-fallido
Estudio de actores de
Antena 3? Pues es algo así, pero con el oropel y la lentejuela que caracteriza a la primera cadena que todos los españoles pagamos alegre y felizmente.

En el lado opuesto,
Telecinco lo ve todo desde la seguridad que da la posición de liderazgo, y no hace cambios ni falta que le hace. Y con un par de huevos: ¿que
Aquí no hay quien viva tiene más audiencia que
Hospital Central? ¡No pasa nada! Compramos la productora de
José Luis Moreno y así nos aseguramos de que la comunidad de Desengaño 21 no vuelva a
Antena 3! Y, de paso, si la próxima temporada se emite desde
Telecinco (que mi olfato de trapo cree que así será), ¡pues mejor que mejor!
Cuatro sigue yendo a la suya, pregonando su modernez, su alternativismo, su esplendor urbano y sus apuestas que se les antojan arriesgadas. Como se ve que
Roma gustó mucho, la vuelven a echar. Hasta aquí normal. Pero, ¿cómo lo promocionan? Con un montaje chapucero donde se intercalan escenas de sexo y orgías (romanas, claro). Para motivar al espectador desde la modernez y el alternativismo cultureta que les define, claro.
Antena 3, hundida en el dolor que caracteriza emitir hoy el último capítulo de
Aquí no hay quien viva, no sabe qué hacer. A la espera de que
Rebelde o
La fea más bella se conviertan en los nuevos
Pasión de Gavilanes o
Amarte así, Frijolito,
Antena 3 está de sequía después de que eliminaran fulminantemente
El invento del siglo casi al minuto de empezar a emitirse. Si no lo recordáis es normal, porque la promoción fue nula y la audiencia irrisoria...
Y
LaSexta va a la deriva, cual
Marlene Morreau tras explotar la barca de
Supervivientes. Ven con estupor que el
Mundial de fútbol se termina este domingo (gracias a Dios, la Virgen de Regla y el Cristo del Gran Poder) y que la gente de este país va a dejar de apretar el botón correspondiente a la nueva cadena nacional. Desesperados, programan series como
Padre de familia,
Sra. Presidenta,
Todo el mundo quiere a Raymond o la próxima en aparecer
Prison Break. Series que vienen avaladas por el éxito mundial, pero... ¿creéis que el éxito mundial funciona? Dónde han quedado las audiencias millonarias de
Perdidos,
Mujeres desesperadas,
Sexo en Nueva York o
Friends cuando las han programado en las cadenas españolas? A quien me de una respuesta fehaciente le dedico el post de mañana.
- La noticia del día: El fútbol manda, y para muestra un botón:
Portugal-Francia consigue más de 6 millones de espectadores. Ah! Y
Carmen Russo sigue estando como una regadera.
- Para llorar un poco: Cuatro apuesta por echar un
OT de familias los sábados por la noche... ¿por qué tanto dolor?
- Evento del día: cásting de
OT en
Santiago de Compostela. Puedes seguirlo
en directo con Portalmix, desde la capital gallega.